Destacan importantes avances en la reducción de la mortalidad materna en las Américas

Por Redacción Curar con Opinión

En el marco del Día Internacional de la Mujer, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) celebró los avances logrados en la reducción de la mortalidad materna en la región de las Américas. Entre 2020 y 2023, las cifras muestran una disminución del 13,4% en las muertes maternas, un logro significativo que refleja los esfuerzos conjuntos de los países para mejorar las condiciones de salud de las mujeres gestantes.

Durante los años más duros de la pandemia, la situación había empeorado sensiblemente. En 2021, la región alcanzó un pico de más de 8.000 muertes maternas, consecuencia directa del colapso de los sistemas de salud, la interrupción de servicios esenciales y el aumento de las desigualdades en el acceso a atención médica segura y oportuna. Pero en los últimos tres años, ese panorama comenzó a revertirse gracias a políticas integrales y estrategias basadas en la evidencia.

Los datos presentados por la OPS indican que en 2023 se contabilizaron 6.820 muertes maternas, lo que representa una mejora concreta respecto a los niveles registrados durante la emergencia sanitaria global. Este progreso es el resultado de un abordaje múltiple que no se limitó a reforzar el sistema médico, sino que también buscó garantizar los derechos sexuales y reproductivos, promover el respeto en la atención y ampliar el acceso a servicios de salud de calidad.

Uno de los aspectos clave que contribuyeron a esta mejora fue la capacitación intensiva del personal médico y la disponibilidad de insumos esenciales para la atención obstétrica de emergencia. Al mismo tiempo, los países adoptaron modelos de atención centrados en la equidad, la dignidad y el respeto, lo cual impactó de forma directa en la confianza de las mujeres hacia los servicios de salud.

Desde la OPS, su directora Carissa F. Etienne destacó que estos avances son una muestra de lo que se puede lograr cuando se abordan no solo los aspectos clínicos, sino también las condiciones sociales y culturales que inciden en el embarazo y el parto. La participación activa de las comunidades, la promoción de la salud reproductiva y el trabajo territorial en la atención primaria fueron también factores decisivos.

A pesar de esta evolución positiva, los desafíos persisten. América Latina y el Caribe continúan registrando tasas de mortalidad materna superiores al promedio global. En algunas zonas, especialmente en comunidades rurales, indígenas o afrodescendientes, las barreras para acceder a atención de calidad siguen siendo altas. La discriminación estructural, las brechas económicas y la escasez de servicios en zonas alejadas son obstáculos que deben seguir siendo abordados con urgencia.

En ese sentido, la OPS recordó que los países de la región están comprometidos con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, entre los que se incluye la meta de reducir la mortalidad materna a menos de 70 muertes por cada 100.000 nacidos vivos para el año 2030. Alcanzar ese objetivo requerirá sostener las políticas exitosas implementadas en los últimos años, reforzar el financiamiento en salud materna y garantizar una atención universal, segura y humanizada para todas las mujeres, sin distinción.

.

También te puede interesar...