La reciente devaluación del peso en el escenario postelectoral ha generado una serie de consecuencias económicas en diversos sectores de la sociedad. Uno de los sectores más afectados por esta situación es el de la salud.
Por Dr. Daniel Cassola
Los prestadores de servicios médicos se encuentran enfrentando incrementos significativos en los precios de sus insumos esenciales. Un relevamiento llevado a cabo por la Cámara de Instituciones de Diagnóstico Médico (Cadime) revela que los aumentos en los precios de los principales insumos alcanzan hasta un 30%.
Este incremento de precios ha repercutido de manera directa en especialidades médicas clave como laboratorio de análisis clínicos, diagnóstico por imágenes, oftalmología y odontología. La situación se agrava por la falta de claridad en los precios de venta y los plazos de entrega por parte de algunos proveedores.
Además, se ha constatado que estos aumentos han impactado especialmente en productos cruciales como reactivos de diagnóstico para laboratorios, agujas de extracción, jeringas de diferentes capacidades, guantes descartables, tubos de muestras, entre otros.
El presidente de Cadime, Guillermo Gómez Galizia, advierte que esta escalada del dólar y sus efectos sobre los costos de los insumos médicos estratégicos están exacerbando la ya existente crisis estructural en el sector de la salud. En particular, las pequeñas y medianas empresas independientes que proveen servicios de diagnóstico y tratamiento médico están en una situación límite. Años de aranceles atrasados han debilitado su capacidad financiera, y la situación actual amenaza su continuidad.
La concentración de poder en el sector de la salud es otra preocupación manifestada por Cadime. Advierten que las políticas de salida de la crisis podrían llevar a la formación de oligopolios y a la destrucción de numerosas pymes, lo que resultaría en una pérdida de eficiencia y equidad en el sistema.
Aunque existen leyes que buscan establecer obligaciones mínimas y regulaciones en el sector de la salud, la realidad es que las pequeñas y medianas prestadoras a menudo se ven atrapadas en un mercado controlado por actores de financiamiento que imponen condiciones y precios.
La devaluación también ha generado dificultades en el abastecimiento de insumos y reactivos médicos, afectando el suministro necesario para el sistema de salud. La obtención de permisos de importación, los plazos de pago impuestos por proveedores extranjeros y el Impuesto PAIS han obstaculizado la importación y han llevado a una disminución de los stocks disponibles.
Una de las áreas más impactadas por esta situación es la de los análisis clínicos, esenciales para el cuidado de la salud de la población. Luis Mónaco, presidente de la Cámara Argentina de Laboratorios de Análisis Bioquímicos (CALAB), señala que la actualización de aranceles no se refleja inmediatamente en los laboratorios, lo que genera una discrepancia temporal entre los costos y los ingresos.
Ante esta realidad, algunas propuestas sugieren la implementación de copagos sobre las prácticas médicas para compensar los aumentos de costos.









