El acceso a espacios verdes mejora la salud pulmonar de los niños

Un reciente estudio publicado en la revista Environment International confirma con evidencia científica lo que desde hace años se sospechaba: un mayor contacto con espacios verdes mejora la salud pulmonar de niños y niñas.

Por Dr. Daniel Cassola

El trabajo, realizado a partir de la información recolectada de ocho países europeos, muestra el vínculo entre la exposición a parques, plazas y jardines de la población infantil y un mejor desempeño del sistema respiratorio. Esta es una razón más para que, en pleno siglo XXI, los gobiernos no tengan excusas al momento de planificar de una manera más ajustada el trazado urbano sin la necesidad de barrer con todos los espacios naturales.

La cercanía con los paisajes verdes también contribuye a mejorar las chances de una microbiota saludable y de contar con un sistema inmunológico robusto. El estudio fue liderado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) y empleó datos de 35 mil niños y niñas provenientes de Dinamarca, España, Francia, Italia, Lituania, Noruega, Países Bajos y Reino Unido.

Se trató de un meta-análisis, es decir, un análisis sobre información disponible de cada individuo durante el embarazo y también durante la infancia (3 a 12 años). Para ello, se utilizó el Índice de Vegetación de Diferencia Normalizada (NDVI, por sus siglas en inglés), que provee imágenes satelitales que permiten estimar la presencia verde en un radio de 300 metros según cada participante. La ubicación de cada niño se cruzó con exámenes de espirometría, que calcula el volumen y el ritmo del flujo de aire al interior de los pulmones. Además, se realizaron otras evaluaciones, como la capacidad vital forzada e indicadores de cuán abiertas se encontraban las vías respiratorias.

Los resultados fueron claros: los niños y niñas que habitaban durante la infancia en sitios cercanos a espacios verdes, como plazas y parques, poseían mejores funciones pulmonares con respecto a aquellos que se encontraban más alejados. Asimismo, se tuvo en cuenta el nivel socioeconómico de los participantes.

Como siempre, quienes tienen mejores posibilidades materiales acceden a una mejor salud. De aquí que aquellos participantes que estaban asociados a zonas de mayor poder adquisitivo demostraban una mejor función pulmonar, ya que presumiblemente estaban en contacto con áreas verdes de mayor calidad y mantenimiento.

Por otra parte, también se evaluó lo que sucedía durante el embarazo. Sin embargo, en este caso, no se halló correlación alguna entre el sitio en el que vivían las madres y la calidad en la salud respiratoria de los bebes por nacer.

La presencia de espacios verdes suele estar asociada con la posibilidad de conectar con escenarios recreativos para los más pequeños. De esta manera, las personas se mueven, realizan ejercicios físicos y afrontan menos posibilidades de desarrollar sobrepeso u obesidad. El hecho de jugar y socializar con otros también mejora la salud mental de los niños y niñas, y como si fuera poco, los aleja de las pantallas y la hiperconexión a la que están sometidos.

En abril, un estudio realizado por el Instituto de Desarrollo Infantil Frank Porter Graham de la Universidad de Carolina del Norte y publicado en JAMA Network Open, sugiere que en edad preescolar el contacto con los espacios verdes contribuye a disminuir síntomas de ansiedad y depresión entre los niños y niñas. Para llegar a esta conclusión, de manera similar al trabajo difundido por ISGlobal, los científicos evaluaron datos de 2100 niños pertenecientes a 41 Estados de EEUU. Al hacerlo, cruzaron los síntomas que habían tenido durante esta etapa vital con el sitio de residencia y su cercanía con vegetación.

Incluso, hay trabajos previos que vinculan el contacto con espacios verdes con una reducción en la posibilidad de los niños de tener Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad; así como también, el contacto con la naturaleza reduce el estrés oxidativo y aumenta la síntesis de Vitamina D a partir de la radiación ultravioleta proveniente del sol.

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