Por Redacción Curar con Opinión
El Ministerio de Salud de la Ciudad de Buenos Aires presentó la remodelación integral de la Unidad de Terapia Intensiva A del Hospital Fernández, un proyecto que abarcó 346 metros cuadrados y que apunta a fortalecer la red hospitalaria pública con infraestructura moderna y segura. La obra representa un paso significativo en la mejora de la atención para pacientes en estado crítico y en las condiciones de trabajo del personal de salud.
La nueva unidad cuenta con diez camas individuales, dos de ellas preparadas especialmente para pacientes que requieren aislamiento y que disponen de una antecámara compartida para garantizar la seguridad. Además, se renovó por completo la estación de enfermería, que ahora integra espacios diferenciados para esterilización, insumos, farmacia, depósitos de ropa y residuos, así como una sala de tableros de control. El sector de personal también fue ampliado con oficinas para recepción y entrevistas, además de áreas específicas para médicos y enfermeros con offices, baños y salas de descanso.
El rediseño no solo mejora la disposición arquitectónica, sino que también eleva la complejidad tecnológica del servicio. La unidad está preparada para llevar adelante terapias de alta complejidad, como reemplazo renal y oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO), sin necesidad de trasladar a los pacientes a otros sectores. Los nuevos boxes individuales están equipados con sistemas de iluminación adaptables que contribuyen a la seguridad y a la prevención del delirium, una complicación frecuente en terapia intensiva.
El proyecto se desarrolló bajo normas de calidad y seguridad internacionales, en línea con las recomendaciones de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). De este modo, el Hospital Fernández refuerza su capacidad de respuesta ante situaciones críticas y ofrece un servicio de cuidados intensivos que cumple con los más altos estándares.









