Por Redacción Curar con Opinión
Tras las intensas lluvias que provocaron severas inundaciones en varios municipios de la provincia de Buenos Aires, el gobierno provincial ha intensificado los operativos sanitarios para asistir a las comunidades damnificadas. El Ministerio de Salud, encabezado por Nicolás Kreplak, coordina acciones en las zonas más afectadas, como Bahía Blanca, donde se han desplegado equipos de emergencia y recursos médicos para atender las necesidades urgentes de la población.
En Bahía Blanca, uno de los municipios más golpeados por el temporal, se trabaja en la recuperación del Hospital Provincial “José M. Penna”, el principal centro de salud de la región. Equipos de emergencias, infraestructura y salud comunitaria colaboran en el Plan de Contingencia implementado por el gobierno bonaerense. Además, se han recibido donaciones de equipamiento médico por parte de laboratorios farmacéuticos, incluyendo camas de cuidados intensivos, monitores multiparamétricos y respiradores, que serán fundamentales para restablecer la capacidad operativa del hospital.
El ministro Kreplak destacó el compromiso de los trabajadores de la salud y la importancia de aprovechar esta situación para corregir deficiencias históricas en el sistema sanitario. “Estamos en un proceso que día a día avanza”, afirmó, subrayando la necesidad de fortalecer la infraestructura hospitalaria para enfrentar futuras emergencias.
Paralelamente, se han establecido operativos de salud en barrios como Stella Maris, donde se brinda atención primaria, vacunación y asistencia a los damnificados. El tren sanitario, equipado con dos vagones preparados para la atención médica y dotado de suministros de emergencia, ha llegado a la ciudad para reforzar las acciones sanitarias en el territorio.
Estos esfuerzos forman parte de una estrategia integral del gobierno provincial para mitigar los efectos de las inundaciones y prevenir brotes de enfermedades. Se han implementado campañas de limpieza y descacharrado en los municipios afectados, con el objetivo de eliminar criaderos de mosquitos y reducir el riesgo de transmisión de enfermedades como el dengue. Además, se han establecido pautas de acción frente al aumento de mosquitos, incluyendo criterios de fumigación y control de vectores, en coordinación con las autoridades municipales.









