Emprendedores convierten las"compras colectivas" en pymes con buenos precios
Fuente: El Argentino
Son iniciativas privadas que ofrecen canastas de mercaderías que adquieren a pedido en el Mercado Central y que reparten a domicilio a valores muy convenientes. Se proponen ampliar la oferta de productos incluso en segmentos «gourmet». En estos tiempos, los consumidores buscan alternativas para
favorecer el bolsillo, que se adapten a su estilo de vida y les permitan llevar a sus actividades coticabo dianas mientras mantienen el orden del hogar. Como respuesta a esta necesidad, existe una alternativa a la tradicional compra de frutas y verduras en el supermercado. Se trata de retomar la antigua tradición de las compras colectivas entre vecinos en el Mercado Central, pero en este caso la compra está a cargo de jóvenes emprendedores con vocación de servicio que ponen esta comodidad al alcance del consumidor a un precio básico y con servicio puerta a puerta. HÁBITOS DE CONSUMO
Por un lado, la OMS (Organización Mundial de la Salud) y estudios científicos cada vez más actualizados insisten en la importancia de llevar adelante una dieta sana y equilibrada, en la cual las frutas y verduras desempeñan un papel preponderante. Entre sus beneficios -según el vegetal o la fruta en cuestión- podemos encontrar vitaminas «A», «C», «Bl» y «B2», minerales, antioxidantes, fibras y agua. En general, contribuyen a reducir el riesgo de las enfermedades cardiovasculares, degenerativas y el cáncer en todas sus versiones, además de favorecer el buen funcionamiento del organismo en conjunto y de cada órgano en particular.
No obstante los beneficios, existen varias razones por las que los argentinos no los implementan en la dieta en la medida necesaria, o de forma adecuada. Si bien los precios varían según la estación y según la marca, en los últimos años los precios en los comercios han aumentado hasta un 200%. Los usuarios por diversos motivos se ven obligados a disminuir o modificar en alguna medida su consumo. DE DÓNDE VIENE LO QUE COMEMOS
Los puntos de venta más comunes son las grandes cadenas de supermercados o los cada vez más proliferantes supermercados chinos. Pero el proceso desde que el producto fresco sale desde donde se cosecha hasta llegar a los mismos o hasta los hogares, pasa por una serie de etapas que van degradando su calidad y aumentando su precio. Este período se puede extender desde varios días hasta meses. Los procesos de distribución y almacenamiento, a los que se suman las cambiantes políticas de precios de la actual economía nacional, hacen que los productos que se ofrecen y sus condiciones no sean las que el consumidor final desearía Además de ampliar el consumo en términos cuantitativos permiten atender criterios de calidad establecidos por la OMS.
obtener y a precios más altos de lo esperado.
Es por eso que entre los grandes empresarios y entidades en competencia permanente, han sabido hacerse lugar pequeños emprendedores con visión y, sobre todo, buenas intenciones, buscando una alternativa y mejores condiciones para los consumidores. Es el caso de «La Barata del Central», un negocio cada vez más exitoso que consiste en la distribución de canastas prediseñadas de frutas o verduras (o una combinación de ambas, según la elección del cliente) que se reparten diariamente por distintos sectores de la ciudad, trayendo productos frescos y de altísima calidad desde del Mercado Central directo hasta la heladera del consumidor. UN NEGOCIO SALUDABLE
Si bien actualmente hay varias pymes que se dedican a esta actividad, ellos fueron los pioneros. Romina Figliozzi, chef y emprendedora -junto con su hermano y su maridoasegura que «la intención al comenzar el negocio fue ha- El producto fresco, desde la huerta hasta ios hogares, pasa por una serie de etapas que va degradando su calidad y aumentando su precio.
cer que el público aumentara el consumo de frutas y verduras». Cuando le preguntamos sobre quiénes son los públicos a los que apuntan, aseguró que «los mayores consumidores son parejas jóvenes o jóvenes trabajadores que no tienen tiempo de ir a comprar al supermercado» o también «personas grandes que no son capaces de cargar con el peso de las bolsas». Romina comentó que «la clave del negocio son los factores ´comodidad´ y ´precio´». «El consumidor no tiene que acercarse al comercio a comprar sino que la canasta llega a su hogar en un horario acorde a su comodidad», y además «obtiene un producto más fresco, de mejor calidad y más duradero a un precio más barato del que puede encontrar en un supermercado o en el chino más cercano». Por ejemplo, la manzana roja tradicional a precio mayorista del mercado central se obtiene a $ 18 pesos el kilo, mientras que en los supermercados alcanza un precio de $ 25 o más. Romina comentó que «en el caso de las verdulerías es distinto porque todo depende del verdulero». Sin embargo, aseguró que al compararse con sus competidores directos e indirectos «siempre termina siendo más barato, porque en los supermercados a la hora de los envíos a domicilio exigen un monto mínimo de compra de $ 200 o $ 300 según la entidad -que generamente supera el que el consumidor esperaba comprar- y los horarios de entrega no siempre se adaptan a las necesidades del consumidor». Por otro lado, «los comercios con delivery suelen cobrar el envío desde 15 hasta 40 pesos, lo que aumenta su costo». En este caso, está incluido dentro del servicio.
