En busca de un plan para combatir la obesidad infantil
Por Dr. Daniel Cassola
Según estadísticas del Ministerio de Salud, la obesidad ha aumentado en la Argentina más del 40% en los últimos ocho años, mientras que Argentina es el primer consumidor de bebidas azucaras per cápita en la región.
La Argentina se encuentra entre los países con índices más elevados de sobrepeso y obesidad de Sudamérica, según los datos que se desprenden de un nuevo informe presentado por la agencia de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
En el país se duplicaron los índices de obesidad entre 1980 y 2014, tanto en hombres como en mujeres y además aquí hay más hombres adultos obesos que en cualquier otra nación de Latinoamérica y el Caribe.
El ministro de Salud de la Nación, Adolfo Rubinstein, encabezó un encuentro con representantes de Unicef y de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en Argentina, aliados estratégicos en lucha contra el sobrepeso y la obesidad infantil, para avanzar en políticas públicas para controlar esta problemática.
“La lucha contra la obesidad y el sobrepeso infantil es una de las prioridades de la gestión y una de las 10 metas establecidas por el Presidente, y en esto la sociedad civil tiene un papel central”, definió Rubinstein, y agregó que “el acompañamiento de organismos como Unicef y OPS es muy importante para sensibilizar a los distintos actores involucrados y avanzar en políticas públicas concretas que frenen este flagelo”.
Del encuentro, que se realizó en la sede de la cartera sanitaria, participaron la representante de OPS en Argentina, Maureen Birmingham, la representante de Unicef, Ana de Mendoza, la directora de Promoción de la Salud y Control de las Enfermedades No Transmisibles del ministerio de salud nacional, Verónica Shoj, y técnicos especialistas en la materia.
En ese marco, el ministro adelantó que la cartera sanitaria viene trabajando en un Plan Nacional de Prevención para la obesidad y el sobrepeso infantil – cuyo lanzamiento se prevé para la segunda mitad del año– que incluye políticas proactivas de educación, promoción y prevención de la problemática, así como también la implementación de marcos regulatorios que desincentiven la producción de alimentos no saludables.
