Extirpan un tumor con una maqueta en 3D

Los responsables de la intervención subrayaron la importancia de las nuevas tecnologías para avanzar en el tratamiento de las personas.

Un equipo de cirujanos del Hospital de Sant Joan de Déu, en la ciudad española de Barcelona, pudo extirpar un tumor inoperable hasta ahora gracias al aprovechamiento de las nuevas tecnologías, de una maqueta en tres dimensiones (3D).

Los responsables de la operación explicaron en rueda de prensa la actuación y subrayaron la importancia de las nuevas tecnologías para avanzar en el tratamiento de las personas.

El responsable de la operación, Jaume Mora, explicó que «ésta se ha llevado a cabo en un niño de 5 años afectado por un neuroblastoma, uno de los cánceres más habituales en los niños».

Gracias a los tratamientos oncológicos, los médicos, según explicó Mora, controlaron la enfermedad pero ésta provocó la creación de un tumor en la barriga.

«Intentamos en dos ocasiones la intervención quirúrgica pero fracasamos porque no podíamos acceder a él», dijo Mora, quien destacó que «en lugar de rendirnos tratamos entre todos los implicados de buscar una solución».

La solución pasó por la realización de un prototipo que reproducía exactamente el tumor gracias a las tecnologías de impresión 3D de la Fundación CIM, centro tecnológico de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC).

«De esta manera pudimos hacer un ensayo antes de intervenir al niño», explicó uno de los cirujanos, Lucas Kravel, que recordó que «este tipo de técnicas se había utilizado en caso de huesos o mandíbulas, pero nunca hasta ahora en otro tipo de partes del cuerpo con tejidos blandos».

Uno de los principales problemas que han encontrado los cirujanos para la extirpación del neuroblastoma es que éste está envuelto de vasos sanguíneos y arterias «y se requiere una gran precisión para evitar dañar otras partes del cuerpo que serían incompatibles con la vida», dijo Mora.

Los expertos subrayaron que la posibilidad de ensayar la intervención con antelación es fundamental porque permite estudiar cuál es la manera más efectiva para abordar el tumor ensayándola reiteradamente antes de la intervención para minimizar los efectos secundarios.

La medida también permitió reducir el tiempo de la operación, evitar complicaciones y estudiar la vía para extirpar el mayor porcentaje de tumoración posible.

Lucas Kravel explicó que los cirujanos consiguieron la maqueta del tumor 10 días antes de la intervención del menor «y durante todo este tiempo estuvimos ensayando la operación».

La copia del tumor se hizo mediante una tecnología que permite la impresión en dos tipos de materiales.

En este caso, se ha hecho servir una resina para reproducir los vasos sanguíneos y órganos de la zona afectada, y otra translúcida y de consistencia blanda parecida a la de la tumoración para que los cirujanos pudieran intentar sacarla sin dañar los vasos y los órganos.

Fuente: Sin Mordaza

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