Informan un aumento de casos de fiebre hemorrágica argentina (FHA)

En el último Boletín Epidemiológico Nacional se ha informado sobre un brote de fiebre hemorrágica argentina (FHA), una enfermedad viral que puede prevenirse mediante vacunación y que afecta principalmente al sector rural de la región Pampeana.

Por Dr. Daniel Cassola

La fiebre hemorrágica argentina es una enfermedad endémica de una zona específica de Argentina, conocida popularmente como “mal de los rastrojos”. Esta infección es causada por el virus Junín, cuyo reservorio es el ratón de campo o maicero (Calomys musculinus).

Este año 2024 se ha detectado un brote epidémico de fiebre hemorrágica argentina. Hasta la segunda semana de julio, se han confirmado 33 casos y se han registrado 6 muertes desde el inicio del año, según informó el último Boletín Epidemiológico del Ministerio de Salud de la Nación. El 51,5% de los casos se reportaron en la provincia de Buenos Aires (principalmente en el partido de San Nicolás) y el 45,5% en la provincia de Santa Fe.

 “El roedor que es reservorio del virus Junín está ampliamente distribuido y puede diseminar la enfermedad si se traslada. Por eso, es importante hacer hincapié en que las personas de 15 años y más que viven, trabajan y transitan el sur de Santa Fe, sur de Córdoba, noreste y centro de Buenos Aires, y noreste de La Pampa deberían vacunarse”, afirmó la doctora Fernanda Ferrer, miembro de la Comisión de Enfermedades Emergentes de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI). Existe una vacuna preventiva que, aunque no erradica la enfermedad, puede controlarla a nivel poblacional. Se recomienda que la población residente o trabajadora en áreas endémicas de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y La Pampa se vacune en los vacunatorios públicos.

La fiebre hemorrágica argentina es una zoonosis descrita por primera vez en 1958 en la provincia de Buenos Aires. El virus Junín se encuentra en ejemplares de ratón maicero infectados y se transmite a las personas por inhalación a través de aerosoles o por penetración a través de pequeñas heridas de la piel o mucosas. El área endémica comprende la región de la pampa húmeda de las provincias de Buenos Aires, Córdoba, La Pampa y Santa Fe.

Durante el año en curso, se ha evidenciado una situación epidémica en comparación con los últimos ocho años. “Los casos confirmados desde principios de año se encuentran en la zona de brote, superando actualmente lo esperado”, señalaron los expertos en el Boletín Epidemiológico. En comparación con el mismo período de 2022, que registró 39 casos, la situación actual preocupa a las autoridades de salud, especialmente porque los casos se presentan en personas no vacunadas.

Los síntomas de la fiebre hemorrágica argentina incluyen cansancio, dolor de cabeza, fiebre, dolores musculares y articulares, dolor al mover los ojos, dolor abdominal, mareos, náuseas, vómitos, hemorragias nasales o en encías y signos neurológicos como irritabilidad, somnolencia y convulsiones. Se considera caso sospechoso a cualquier paciente que viva, trabaje o haya viajado al área endémica dentro de las tres semanas previas al inicio de síntomas y presente síndrome febril inespecífico, con recuento de glóbulos blancos menor a 4.000/mm³ y recuento de plaquetas menor a 100.000/mm³.

La letalidad de la FHA es de entre el 15 y 30% sin tratamiento, pero se reduce a casi un 1% cuando se aplica el tratamiento específico, que consiste en plasma inmune en dosis estandarizadas de anticuerpos neutralizantes dentro de los primeros ocho días desde el inicio de los síntomas. El diagnóstico se confirma mediante técnicas como qRT-PCR, serología y aislamiento del virus.

La vacuna CANDID #1, incorporada al Calendario Nacional de Vacunación en 2007, es producida en el Instituto Nacional de Enfermedades Virales Humanas “Dr. Julio I. Maiztegui” (INEVH) y está disponible en los vacunatorios del área endémica. Las campañas de comunicación son esenciales para aumentar la conciencia sobre la prevención de esta enfermedad. Las provincias y municipios desarrollan e implementan diferentes campañas y estrategias para inmunizar a la población en riesgo, adaptadas a su situación epidemiológica particular y en consonancia con las recomendaciones nacionales.

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