La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha emitido una alerta epidemiológica global ante el reciente incremento de casos de tos ferina, también conocida como coqueluche, en varias regiones, incluyendo países de las Américas.
Por Dr. Daniel Cassola
La alerta insta a los gobiernos a fortalecer la vigilancia y mejorar el seguimiento de las coberturas de vacunación infantil para enfrentar este resurgimiento de la enfermedad.
La tos ferina es una infección respiratoria altamente contagiosa causada por la bacteria Bordetella pertussis. Se transmite fácilmente a través de la tos y los estornudos, y es una causa significativa de enfermedad y mortalidad en niños. Los síntomas suelen aparecer entre 7 y 10 días después de la infección e incluyen fiebre leve, secreción nasal y una tos seca que culmina en un sonido característico. El tratamiento oportuno con antibióticos puede prevenir complicaciones graves.
A nivel mundial, entre 2010 y 2019, se reportaron en promedio 170.000 casos anuales de tos ferina, con una notable disminución durante la pandemia de COVID-19. Sin embargo, a partir de la segunda mitad de 2023 y en los primeros meses de 2024, se ha observado un aumento significativo en la región de Europa, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En las Américas, aunque hubo una disminución continua en el número de casos desde 2012, con un descenso de 72.328 a 3.283 casos en 2022, el año 2024 ha traído consigo un incremento en países como Brasil, México, Perú y Estados Unidos. Este repunte se ha vinculado a una caída en la cobertura de la vacuna contra la difteria, el tétanos y la tos ferina (DTP), que disminuyó significativamente durante la pandemia de COVID-19.
En 2021, la cobertura de la primera y tercera dosis de la vacuna DTP en las Américas alcanzó sus niveles más bajos en 20 años, con 87% y 81% respectivamente. Aunque los datos de 2023 muestran una recuperación con coberturas del 90% y 88%, respectivamente, aún persisten variaciones significativas entre y dentro de los países.
Para enfrentar este desafío, la OPS recomienda a los países asegurar una cobertura de vacunación superior al 95% para las tres dosis de DTP en niños y realizar un análisis exhaustivo de las coberturas en niños de 1 año y menores de 5 años, con un enfoque especial en identificar grupos con bajas coberturas. También se aconseja la vacunación de los trabajadores de la salud, especialmente en maternidades, y de las mujeres embarazadas.
Además, la alerta de la OPS subraya la importancia de fortalecer la vigilancia epidemiológica para investigar detalladamente cada brote de tos ferina, mejorar la capacidad de diagnóstico de laboratorio y asegurar una respuesta rápida a los brotes. Los casos sospechosos deben ser aislados de lactantes y niños pequeños hasta que hayan recibido tratamiento antibiótico durante al menos cinco días, utilizando medicamentos como eritromicina, claritromicina o azitromicina para reducir el periodo de transmisibilidad.









