La producción pública de medicamentos se encuentra paralizada

FUENTE: Tiempo Argentino

Cuando el gobierno justificó los recortes en la entrega de medicamentos con descuentos del PAMI, apeló al concepto del “ahorro”: con 1000 millones que ahora pagará el jubilado, podrían construir dos hospitales. Sería plausible si el Ministerio de Salud no hubiera terminado 2016 con 7200 millones de pesos presupuestados que no utilizó. Pero el Estado tiene una posibilidad efectiva de ahorrar en remedios y salud pública: la Agencia Nacional de Laboratorios Públicos (ANLAP). Un plan que en 2016 fue paralizado y que ahora tendrá un recorte del 50 por ciento. Además, los medicamentos subieron hasta 110% y persiste la deuda millonaria con las farmacias. Un combo que beneficia a actores privados, cercanos al Ejecutivo.

El 4 de noviembre de 2015, la jefatura de Gabinete le asignó a la flamante ANLAP –creada por ley a fines de 2014– un presupuesto de 150 millones de pesos. El año pasado, Cambiemos la incorporó al Ministerio de Salud bajo el programa de “Investigación y Desarrollo de los Laboratorios de Producción Pública”, pero quedó con sólo 4,72 millones. Muy poco para articular con 39 laboratorios que dependen de gobiernos provinciales y universidades, como el de Santa Fe o el de la Universidad de Córdoba. La ley habla de “adquirir soberanía” e insta al Estado a posicionar al sistema público como un importante competidor en el mercado, para contrarrestar las conductas monopólicas de los grandes laboratorios privados. No parece ayudar que el presidente Macri vacacione en un complejo de Villa La Angostura donde tiene acciones Pablo Roemmers, titular del laboratorio homónimo denunciado por la “cartelización del mercado”. Hay más contactos. En 2011, Juan Tonelli, pareja de la vicepresidenta Gabriela Michetti y actual director ejecutivo de la Cámara Argentina de Medicamentos de Venta Libre, fue acusado de “lobbysta de los laboratorios” por la fiscal Mónica Cuñarro. Meses después, Macri vetó en la Ciudad la ley de regulación de medicamentos libres. Antes había vetado la fabricación estatal de medicamentos.

La Agencia estuvo seis meses sin autoridades, hasta que el 6 de diciembre el ministro Jorge Lemus se reunió con el nuevo presidente, Adolfo Sánchez de León, y habló de “sumarla a otros objetivos como la creación de la Agencia Nacional de Evaluación de Tecnologías para trabajar medicamentos de manera holística”. Este año, el presupuesto de la ANLAP se reducirá a 83,8 millones, de los cuales 15,2 millones irán como transferencia al sector privado “para financiar gastos corrientes”. El Defensor del Pueblo de la Tercera Edad, Eugenio Semino, remarca que la producción pública de medicamentos está “absolutamente” paralizada: “No se fomenta desde el Estado porque hay una financiación del sistema político por parte de los laboratorios. El mejor ejemplo lo tenemos en las campañas electorales.”

.

También te puede interesar...