La variante Delta provoca récords de internados y fallecidos mientras demora aperturas

La tercera ola golpea a países como Estados Unidos, México y Brasil. En Argentina recién se confirman los primeros casos por transmisión comunitaria. Golpea, sobre todo, a quienes no se vacunaron.

Por Dr. Daniel Cassola

A pesar del malhumor general, el fastidio y el hastío después de más de un año y medio de convivir con el coronavirus la pandemia no terminó. Así lo recuerdan las noticias que provienen de los países que sufren con las terceras olas generadas por la variante Delta, la más contagiosa versión del virus que se ha registrado. La vacunación parece ser la clave y la solución al problema, pero esta tiene que ser rigurosa, amplia y alcanzar altísimos niveles de la población.

Estados Unidos registra por estos días el número más alto de hospitalizados por coronavirus en siete meses. Las autoridades sanitarias estadounidenses tienen constancia de un total de unas 100.000 personas internadas en todo el país a consecuencia del Covid-19. Asimismo, el índice de ingresos hospitalarios per cápita entre los estadounidenses menores de 29 años se encuentra en el punto más alto de la pandemia, según datos federales.

En comparación con el mes pasado hay seis veces más niños ingresados y las muertes diarias en el país han aumentado un 281 por ciento en las últimas seis semanas. Ocho estados tienen las unidades de terapia intensiva llenas en más del 90 por ciento (Alabama, Florida, Texas, entre otros). Solo el 60,4 por ciento de los estadounidenses mayores de 12 años están completamente vacunados, según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.

Unos kilómetros al sur, la Secretaría de Salud de México reportó ayer 986 nuevas muertes por Covid-19, la mayor cifra de decesos durante la tercera ola, iniciada a finales de mayo, con lo que el país acumula 255.452 fallecimientos confirmados desde el inicio de la pandemia. Además, sumó 21.250 nuevos contagios en las últimas 24 horas para un total de más de tres millones de casos confirmados.

Todavía más cerca, en Río de Janeiro decidieron suspender el ambicioso plan de reapertura que tenían programado para septiembre y mantener las medidas de restricción que actualmente se manejan en la ciudad por el avance de la pandemia del coronavirus en la ciudad, informó ayer la Secretaría de Salud municipal. El aumento de los contagios, causado principalmente por la variante Delta, y la irregularidad en la entrega de vacunas por parte del Ministerio de Salud fueron los principales motivos que llevaron a la decisión.

Un mes atrás, el alcalde la Río, Eduardo Paes, había anunciado un rápido y ambicioso plan de desmonte de las medidas de distanciamiento social a partir de septiembre con la apertura casi total de los espacios y eventos con público, que incluía el regreso de aficionados a los estadios y la apertura de discotecas y casas nocturnas. “Fue advertido que esas medidas estaban condicionadas a un escenario epidemiológico favorable”, señala el comunicado divulgado por la Secretaría de Salud, factor con el que hoy no cuentan en una de las dos ciudades más importantes del país.

Mientras tanto, en Argentina todavía se registran índices bajos de contagios, pero dos factores podrían cambiar el panorama. Por un lado son cada vez más las actividades que se autorizan, en un proceso de reapertura que ha sido más lento que en muchos países. Mientras tanto la variante Delta comienza a circular de manera comunitaria aunque todavía esté lejos de ser predominante. ¿Podremos por una vez en la pandemia esquivar las malas noticias?

.

También te puede interesar...