Las altas temperaturas son un desafío para el corazón
Por Redacción Curar con Opinión
El verano y sus altas temperaturas representan un reto importante para la salud, especialmente para el corazón. Las olas de calor, que se han vuelto más intensas y frecuentes debido al cambio climático, generan un estrés adicional en el sistema cardiovascular, incrementando el riesgo de complicaciones. Esto es particularmente preocupante para personas mayores o aquellas con condiciones preexistentes como hipertensión, diabetes o enfermedades cardíacas.
El Dr. Pablo Rodríguez, vicepresidente de la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial y jefe del servicio de hipertensión arterial del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires, explica que las temperaturas extremas tienen un impacto significativo en el corazón. “Desde el punto de vista cardiovascular, las temperaturas extremas generan estrés y esto puede traer complicaciones a algunos cuadros”, señala.
Con el calor, la presión arterial tiende a descender, lo que en pacientes mayores o medicados puede requerir ajustes en las dosis para mantener niveles óptimos. Sin embargo, el Dr. Rodríguez subraya que estos cambios nunca deben realizarse sin consultar a un médico, ya que un descenso abrupto de la presión puede provocar desmayos o cuadros similares. En este contexto, la hidratación adecuada juega un rol fundamental, especialmente en personas mayores, para prevenir caídas peligrosas en la presión arterial.
Más allá de las temperaturas extremas, el Dr. Rodríguez insiste en la importancia de continuar con la actividad física durante el verano, aunque adaptándola a las condiciones climáticas. Recomienda evitar las horas de mayor calor, mantenerse hidratado antes y después del ejercicio, y protegerse adecuadamente del sol. “La temporada de calor cada vez se extiende más y el aparato cardiovascular no se toma vacaciones. Cuidarlo es una tarea de todo el año”, enfatiza.
En Argentina, las enfermedades cardiovasculares representan el 25% de las muertes, siendo una de las principales causas de fallecimientos en el país. Sin embargo, se estima que 8 de cada 10 eventos cardíacos podrían prevenirse con hábitos saludables y medidas de cuidado adecuadas.
Mantener una buena hidratación, optar por una dieta ligera rica en frutas y verduras, evitar el consumo de alcohol y cafeína, y utilizar ropa fresca y transpirable son algunos de los consejos clave para cuidar el corazón durante el verano. Además, evitar cambios bruscos de temperatura y exponerse al sol únicamente fuera de las horas de mayor intensidad pueden marcar una diferencia significativa en la prevención de problemas cardíacos.
