Los desafíos que presenta la mayor epidemia de dengue en América desde que hay registros
América enfrenta la epidemia de dengue más grande jamás registrada, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Por Redacción Curar con Opinión
Wilmer Marquiño Quezada, asesor en Vigilancia de la Salud, Prevención y Control de Enfermedades de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Argentina, abordó este preocupante panorama, destacando los factores que han llevado a esta crisis y las estrategias necesarias para contenerla.
El dengue es una enfermedad endémica en la región, cuya incidencia aumenta en función de las condiciones climáticas. Marquiño Quezada explicó que el incremento de las temperaturas y las condiciones propicias para la proliferación del mosquito Aedes aegypti marcan el inicio de la temporada de mayor transmisión. Además, señaló que el aumento de casos dependerá en gran medida de las medidas adoptadas por los sistemas de salud, las comunidades y las autoridades locales, especialmente en la eliminación de criaderos y la reducción de la población del vector.
El especialista destacó que la vigilancia epidemiológica es esencial para controlar la propagación de la enfermedad. Esto incluye no solo el monitoreo de casos y vectores, sino también la preparación de los sistemas sanitarios para atender un posible aumento de la demanda. Marquiño Quezada subrayó la importancia de capacitar a los profesionales de la salud para el manejo adecuado de los casos, así como de informar a la población sobre los factores de riesgo, las medidas de prevención y los signos de alarma que requieren atención médica inmediata.
En cuanto a la mortalidad y los grupos más afectados, explicó que el impacto del dengue es multifactorial y depende de factores como las condiciones de salubridad, el estado de los sistemas de salud, las variaciones climáticas (sequías, lluvias, temperaturas) y el nivel de compromiso comunitario en la prevención. También destacó que existen diferencias en el comportamiento de la enfermedad entre Centroamérica y Sudamérica, lo que exige adaptar las estrategias a las características de cada región.
Sobre la vacunación, señaló que, aunque es una herramienta valiosa, no debe considerarse la única solución. La vigilancia epidemiológica, el monitoreo de casos, el control del medioambiente y la comunicación con la población siguen siendo las estrategias fundamentales para contener la epidemia.
Marquiño Quezada concluyó destacando la necesidad de reorganizar los sistemas sanitarios para atender una posible mayor demanda de servicios y reforzar la colaboración entre autoridades, profesionales de la salud y la ciudadanía. Afirmó que, además de preparar al sistema de salud, es fundamental fomentar la eliminación de criaderos y garantizar que la población esté informada y alerta ante los riesgos del dengue. La epidemia actual exige un esfuerzo conjunto para mitigar su impacto en la región.
