Los llamados superalimentos son de gran ayuda si los incorporamos a una dieta equilibrada para mantener la salud y lograr la energía que sostengan el ritmo de vida moderno. El estilo de vida actual tiene ciertas características que atentan contra la calidad de vida: exceso de trabajo, sedentarismo, estrés, pocas horas dedicadas al sueño y menos aún al ocio. Así, llegamos también a una alimentación inadecuada que pueda sustentar estas características y niveles extremos a los que llegamos en esta vida loca; falta de tiempo para elegir al comprar los productos alimenticios, falta de tiempo para cocinar, para planificar un plan alimenticio y realizarlo. Por otra parte, la calidad de los alimentos que tenemos más a mano, no siempre es la apropiada. Por lo tanto, tener en cuenta a la hora de comprar y cocinar los superalimentos, será una buena opción para completar una dieta equilibrada que nos mantenga saludables. Los llamados superalimentos como muchos podrán imaginar son las queridas verduras y frutas, algunos pescados, legumbres, semillas y cereales. Como siempre, los especialistas recomiendan prestar atención a la pirámide nutricional que es la regla básica de una alimentación saludable y completa. En la base de la pirámide están los cereales, encima los vegetales y las frutas, encima de estos están los lácteos, un poquito más arriba las carnes y los huevos, y en la punta de la pirámide encontramos los aceites y las frutas secas. Entonces, visualizando esta pirámide podemos saber qué porcentaje de cada alimento es saludable comer: mayor cantidad de los que están en la base e ir disminuyendo a medida que subimos. Entonces, teniendo esto en cuenta, podremos incluir estos superalimentos a nuestra alimentación diaria. Tomates: tiene gran cantidad de vitamina C, es antioxidante, por lo tanto disminuye el envejecimiento celular y aumenta las defensas. Calabaza: contiene betacarotenos, alfacarotenos, y otros carotenos, sustancias que se convierten en vitamina A. Espinaca: contiene una buena cantidad de nutrientes, vitaminas, minerales, y ácidos grasos omega 3. Se la puede comer cruda en ensaladas o ligeramente cocida en tartas, pizzas, buñuelos o como relleno de muchas preparaciones. Es fácil y rápida de preparar. Brócoli, coliflor, repollo: fuentes de vitaminas C y K, fibra, betacaroteno, y antioxidantes que fortalecen a tu sistema inmunológico. Se los puede comer crudos o cocidos, en muchas preparaciones fáciles de realizar. Ajo y cebolla: previenen contra infecciones, son antioxidantes y protegen de enfermedades cardiovasculares. Porotos de soja: si bien son duros y necesitan varias horas de remojo, son un alimento muy completo. Aumentan las defensas, disminuyen el colesterol. También se puede consumir en ensaladas los brotes de soja o el tofu que es una importante fuente de proteínas vegetales. Semillas de lino: se las puede comer molidas o tostadas, previenen enfermedades cardiovasculares. Espolvorear ensaladas, frutas, caldos o yogures. Legumbres: porotos, garbanzos, lentejas, arvejas, son proteicos, tiene vitaminas, hierro, magnesio, ácido fó- Iico y son fuente de fibra. Pescados de mar: es excelente fuente de proteínas, aporta ácidos grasos omega 3, sustancias que ayudan a disminuir el colesterol. Se recomienda comer pescado al menos dos veces por semana. Kiwi: contiene gran cantidad de vitamina C y Potasio. Uva: disminuye el colesterol y ayuda a normalizar el tránsito intestinal. Palta: tienen grasas monoinsaturadas saludables y ayudan al cuerpo a absorber los nutrientes. Cítricos: son antioxidantes proveen de ácido fólico y fibra, y aumentan las defensas. Arándanos: ricos en antioxidantes, contienen vitaminas C y E, fibra, hierro. Frutas secas: ricas en vitamina E, antioxidantes y disminuyen el colesterol. Un puñado por día es suficiente.
Diario Popular – Argentina









