Más de 6 millones de argentinos sin acceso a un baño digno: una crisis sanitaria urgente

La falta de acceso a instalaciones sanitarias seguras y adecuadas es una problemática que afecta a más de 6 millones de personas en Argentina.

Por Dr. Daniel Cassola

Esta situación impacta directamente en la salud, la seguridad y la dignidad de quienes viven en condiciones precarias, especialmente en niños, niñas y mujeres, quienes se ven expuestos a mayores riesgos de enfermedades y vulnerabilidad social.

Según datos del último censo del Indec, las zonas rurales y los barrios ubicados fuera de la trama urbana son los más afectados por la falta de infraestructura sanitaria. En estas comunidades, la ausencia de agua potable y cloacas genera condiciones insalubres que propician la propagación de enfermedades infecciosas. De hecho, cerca del 90% de las muertes infantiles por enfermedades diarreicas están relacionadas con el agua contaminada, la falta de saneamiento y una higiene inadecuada, convirtiéndose en una de las principales causas de mortalidad infantil en el país.

Las disparidades regionales también son evidentes, con las provincias del norte argentino entre las más afectadas. En los barrios populares, la autoconstrucción es la forma predominante de acceso a la vivienda, y en muchas ocasiones, el baño queda relegado en las prioridades debido a los costos. «Muchas veces los baños quedan afuera de la vivienda o se construyen como letrinas, sin acceso a agua ni cloacas, generando un círculo vicioso donde se daña la salud de las personas y se deteriora la percepción sobre sus viviendas», señala Juan Juri, líder de comunicación de Hábitat para la Humanidad Argentina.

Ante este panorama, la organización internacional sin fines de lucro Hábitat para la Humanidad trabaja desde 2002 en Argentina para mejorar las condiciones de vivienda de las comunidades vulnerables. Mediante alianzas con organizaciones, empresas y voluntarios, buscan generar soluciones habitacionales sostenibles. En 2023, lograron que 500 personas pudieran instalar y certificar un baño adecuado, un paso fundamental para garantizar condiciones de vida dignas.

Una de las iniciativas destacadas es la alianza entre Hábitat para la Humanidad y SC Johnson. Con el objetivo de visibilizar la problemática y promover soluciones concretas, han desarrollado un programa de intervención que incluye la capacitación de familias sobre higiene y saneamiento, la entrega de materiales para la construcción o reparación de baños, y el acompañamiento técnico durante el proceso de instalación.

El proyecto Salud y Vivienda, impulsado por Hábitat para la Humanidad, también aborda la problemática desde una perspectiva integral, incluyendo mejoras en pisos, techos, revoques y riesgo eléctrico. Además, ha incorporado el enfoque de salud menstrual, entendiendo que un baño adecuado es clave para el bienestar de las mujeres.

«El diálogo con los individuos es fundamental. Cuanto mejor estén los que peor están, más grande será el desarrollo del país en su conjunto», concluye Juan Juri. Abordar esta crisis sanitaria no solo es una necesidad urgente para garantizar los derechos fundamentales de millones de argentinos, sino que también representa una inversión en el futuro y el bienestar de toda la sociedad.

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