Más del 20% de las personas con psoriasis en Argentina presenta formas severas de la enfermedad
Por Redacción Curar con Opinión
En el marco del Día Mundial de la Psoriasis, que se conmemora cada 29 de octubre, un estudio reciente reveló que más del 20% de las personas que viven con esta enfermedad en Argentina padecen formas severas. El dato surge de una encuesta realizada por la Asociación Civil para el Enfermo de Psoriasis (AEPSO) y su par española Acción Psoriasis, que incluyó a 1.560 pacientes —780 en cada país— con el objetivo de conocer el impacto físico, emocional y social de la enfermedad, así como las diferencias en el acceso al tratamiento.
Los resultados muestran que el 21,8% de los argentinos encuestados presenta cuadros severos de psoriasis, frente al 14,6% registrado en España. Además, el nivel de afectación en la piel alcanza al 20% en Argentina, mientras que en el país europeo se ubica en el 12,4%. Los especialistas atribuyen parte de esta brecha a la desigualdad en el acceso a los tratamientos y la cobertura médica: el 55,9% de los pacientes argentinos se encuentra bajo tratamiento, en comparación con el 75,3% de los españoles. En Argentina predominan las coberturas de obras sociales y prepagas, mientras que en España el sistema público concentra casi el 80% de los casos atendidos.
La encuesta también puso en evidencia el fuerte impacto emocional de la psoriasis. En Argentina, el 41,5% de las personas consultadas mostró niveles moderados o severos de ansiedad generalizada, frente al 27,4% en España. Asimismo, un 35,6% de los argentinos afirmó haber recibido atención psicológica, más del doble que los pacientes españoles. Cerca del 75% de los encuestados en ambos países reconoció haber ocultado su piel en algún momento por miedo al rechazo, y más del 30% consideró que la enfermedad influyó en su deseo o decisión de formar pareja o tener hijos.
La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica y no contagiosa del sistema inmunológico que afecta la piel y, en muchos casos, las articulaciones. Aunque no tiene cura, los avances terapéuticos permiten lograr la remisión sostenida de los síntomas y mejorar notablemente la calidad de vida. Sin embargo, el estudio advierte que aún persisten barreras en el acceso a las terapias más eficaces y en la comprensión social del impacto que la enfermedad produce.
