Por Dr. Daniel Cassola
Ayer comenzamos la semana con una muy triste noticia. En un accidente en la autopista que une a Rosario y Córdoba, perdieron la vida una mujer y sus dos hijos, mientras el padre se encuentra internado en el Hospital de Villa María con pronóstico reservado.
La trascendencia de la noticia se debe a que el hombre es el sobrino del Papa, Jorge Bergoglio. Aún no están establecidas las causas del accidente. Aparentemente, el auto impactó por detrás a un camión que transportaba maíz y circulaba en el mismo sentido. Así lo dijo el camionero, que relató que sintió un golpe, se tiró a la banquina y allí se dio cuenta que tenía un auto “metido debajo del camión”.
Si así fuera, se trata de una desgracia, de un accidente. Pero hay otros hechos que pueden resultar evitables. Esta larga introducción nos sirve para poder comentar algo que es muy importante, pero que quizás no tengamos en cuenta.
Nos referimos al mantenimiento de rutas y caminos. Según estadísticas del Consejo Vial Federal, en el país hay unos 600 mil kilómetros de caminos, de los cuales solo el diez por ciento está asfaltado.
El modelo productivo que adoptó la economía argentina en los últimos años recargó la presión sobre las rutas. Un componente esencial de la actividad económica en el país son los productos agropecuarios. Ante el desmantelamiento de la red ferroviaria, prácticamente todo lo que se produce se transporta por camión, y por la tanto, a través de las rutas.
El mantenimiento y la señalización son esenciales para evitar accidentes. Pensemos que la mayoría de las rutas argentinas son viejas. Fueron diseñadas y construidas en otra época de nuestra historia, y la mayoría de ellas permanece tal cual, con alguna obra de repavimentación de tanto en tanto.
Como excepciones podemos citar a la autovía 2 y la ya mencionada autopista que une a la Ciudad de Buenos Aires con Córdoba. Pero la mayoría de la infraestructura vial no se corresponde con las necesidades actuales.
Ejemplos de rutas en estado precario abundan. Según un informe de la Comisión de Obras Públicas de la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires, el estado de la mayoría de las rutas del interior de la provincia es malo o muy malo. Se trata de la provincia con más recursos y actividad económica del país.
El mensaje es muy sencillo. Si las rutas son adecuadas para el flujo vehicular que transportan, están en condiciones y con buena señalización, se reduce la posibilidad de los accidentes. Y además se alienta a la actividad económica.
Como sucede con cualquier otro bien, las rutas y los caminos no se mantienen solos.










