Precios blue y riesgo de desabastecimiento: ¿Cómo sigue la crisis de insumos en la salud?
La salud en Argentina enfrenta una situación crítica marcada por la escasez de divisas, la dificultad en la importación de insumos médicos y la preocupante remarcación de precios por parte de proveedores.
Por Dr. Daniel Cassola
Distintas fuentes de entidades de la salud han advertido que este escenario está generando graves inconvenientes para el abastecimiento en áreas críticas como el diagnóstico médico, la atención de tratamientos y las urgencias quirúrgicas.
Según expertos del sector, de persistir esta situación, el desabastecimiento podría ser inminente, especialmente en productos oncológicos y aquellos de mayor complejidad. La demora en la entrada de materia prima, sumada a la necesidad de producción nacional en un plazo de 60 a 90 días, plantea un riesgo significativo para la disponibilidad de suministros médicos esenciales.
La crisis se desarrolla en un contexto económico complejo, donde las reservas del Banco Central se encuentran en números rojos, la volatilidad cambiaria es evidente, y existen limitaciones al acceso y uso de moneda extranjera, así como restricciones a las importaciones. Estos factores han creado un ambiente adverso, afectando principalmente al sector de la salud.
Juan Manuel Ibarguren, titular de la Cámara de Medicina Oftalmológica, resalta que el 40% de los insumos necesarios para operar en su sector requieren importación. Actualmente, los precios se encuentran dolarizados al tipo de cambio informal, lo que complica la certeza de costos para los proveedores. La falta de pagos durante ocho meses ha llevado a una situación crítica, donde los precios se han disparado a niveles casi inabordables.
A pesar de las promesas del Gobierno Nacional de autorizar pagos pendientes y saldos de deudas por un monto aproximado de U$S 390 millones, la realidad denunciada por los representantes del sector choca con este compromiso. Ibarguren destaca que los costos inflados en dólares impactan no solo en los empresarios y comerciantes del sector de la salud, sino también en los trabajadores, quienes se ven obligados a recurrir a productos de menor calidad debido a la falta de suministros.
La crisis se extiende a otros sectores de la salud, como lo evidencia el Colegio de Farmacéuticos de la Provincia de Buenos Aires, que informó que cientos de comercios dejarán de atender con obras sociales y prepagas debido a la emergencia que atraviesa el sector. La dificultad en el acceso a divisas, la escasez de las mismas y la falta de compensación por parte de las prestadoras contribuyen a esta decisión.
Esta situación crítica, ya denunciada en agosto, parece agravarse con el tiempo. Las promesas de resolver la habilitación de importaciones no han sido suficientes, y la incertidumbre electoral ha paralizado la toma de decisiones en las empresas del sector.
Con miras hacia el futuro, y ante la posibilidad de un cambio de gobierno en 2024, Ibarguren señala que el panorama no es alentador. La Argentina enfrenta un problema estructural, y ninguno de los candidatos presidenciales parece tener propuestas concretas para abordar la crisis, especialmente en relación con el cepo al dólar, un tema central que no se vislumbra solucionar de manera integral en el próximo año.
