Preocupación global por el resurgimiento del sarampión: alertan sobre una amenaza evitable pero en expansión
La Red Mundial de Virus (GVN, por sus siglas en inglés) expresó su profunda preocupación por el resurgimiento del sarampión a nivel internacional, una de las enfermedades virales más contagiosas que existen y que puede ser mortal, especialmente en niños no vacunados.
Por Dr. Daniel Cassola
La advertencia se produce en un contexto de aumento sostenido de casos en distintos países, con brotes que ponen en jaque décadas de avances en salud pública. La GVN reúne a virólogos de más de 90 centros de excelencia y cuenta con afiliados en más de 40 países, dedicados a impulsar la investigación, la colaboración científica y la preparación ante pandemias. Desde este ámbito, los especialistas alertan que el incremento de casos de sarampión refleja debilidades persistentes en la cobertura de vacunación y en los sistemas de vigilancia epidemiológica.
Uno de los ejemplos más preocupantes es Estados Unidos, que durante 2025 registró su mayor número de casos de sarampión en más de 30 años. Se confirmaron más de 2.242 infecciones en 45 estados, con brotes de distinta magnitud. Al menos el 11% de los pacientes requirió hospitalización, incluidos niños pequeños, y se reportaron tres muertes, una cifra muy superior a la observada en años recientes. Las autoridades sanitarias advierten que, de continuar esta tendencia, el país podría perder su estatus de territorio libre de sarampión, al igual que Canadá, donde también se detectaron focos activos.
Los datos disponibles indican que los brotes podrían extenderse hasta principios de 2026, con estados como Carolina del Sur notificando cientos de casos en brotes localizados. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), el repunte está estrechamente vinculado a la disminución de la cobertura de vacunación infantil y al aumento de los viajes internacionales, que facilitan la introducción del virus en comunidades con baja inmunidad.
“El sarampión en cualquier lugar es una amenaza en todas partes”, advirtió el profesor Scott Weaver, director de un centro de excelencia de la GVN en la Universidad de Texas. “Estos brotes son el resultado de desafíos globales para mantener una alta cobertura de vacunación infantil y de vulnerabilidades persistentes en los sistemas de salud pública”, explicó, subrayando que ningún país está completamente a salvo mientras existan bolsillos de población no inmunizada.
La situación no se limita a América del Norte. A nivel mundial, la actividad del sarampión continúa siendo elevada. De acuerdo con estimaciones de la Organización Mundial de la Salud, en 2024 se produjeron alrededor de 95.000 muertes por esta enfermedad en todo el mundo, la mayoría en niños menores de cinco años no vacunados o con esquemas incompletos. Estas cifras resultan especialmente alarmantes si se considera que existe una vacuna segura, eficaz y de bajo costo desde hace décadas.
Frente a este escenario, los expertos coinciden en que la respuesta debe ser integral. “Fortalecer la inmunización sistemática, la vigilancia y la educación pública es esencial para prevenir nuevos brotes”, sostuvo la profesora Heidi Larson, directora fundadora del Proyecto de Confianza en las Vacunas de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres y miembro de la junta directiva de la GVN. La especialista remarcó que la vacuna triple viral (sarampión, paperas y rubéola) “está probada, es segura y altamente eficaz”, y que mantener coberturas elevadas es la mejor defensa colectiva.
Además de reforzar las campañas de vacunación, la GVN recomendó mejorar los sistemas de vigilancia para detectar rápidamente los casos y cortar las cadenas de transmisión antes de que los brotes se amplifiquen. La organización también subrayó la importancia de combatir la desinformación en torno a las vacunas mediante estrategias de comunicación claras, basadas en evidencia científica y adaptadas a las realidades locales.
