Salud aclaró que el niño que padece una cardiopatía congénita puede ser operado en el Garrahan
El Ministerio de Salud de la Nación hizo esta aclaración, aunque el niño todavía debe realizarse un estudio para determinar si está en condiciones de someterse a dicha intervención.
“Esta cirugía se realiza desde 1987 en forma ordinaria en el Hospital Garrahan, la salud pública de nuestro país cuenta con capacidad técnica y recursos humanos capacitados para realizar este tipo de intervenciones”, informó la cartera sanitaria en un comunicado.
El Ministerio difundió esta información luego de que el sitio web del diario Clarín publicara una nota que habla de la supuesta imposibilidad de tratar a este niño en Argentina.
«‘En el hospital Garrahan realizaron un ateneo después de la cuarta operación y concluyeron que no hay posibilidades de operarlo acá’, agregó la mujer», dice la nota de Clarín.com.
El paciente tiene una cardiopatía congénita y fue intervenido quirúrgicamente cuatro veces en un sanatorio de Buenos Aires entre 2013 y 2014, y este año llegó al Hospital Garrahan para una interconsulta por pedido de su médica, de Bahía Blanca, con el objetivo de recabar la opinión del servicio de Cardiología del hospital.
Las autoridades de dicho servicio realizaron un ateneo para analizar el caso, ya que se trata de una cardiopatía de alto riesgo, luego indicaron la realización de dos estudios para considerar la posibilidad de hacer una cirugía de Fontan (una paliación circulatoria usada para niños con cardiopatías congénitas complejas).
Uno de los dos estudios, la angiotac, aún no se ha realizado y el nene tiene turno para el 23 de julio. Este estudio permitirá confirmar la existencia de la rama pulmonar derecha, necesaria para avanzar en la cirugía de Fontan, informó Salud.
Al respecto, el jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Garrahan, Horacio Capelli, explicó que se trata de “una cirugía paliativa, no curativa” y agregó que su realización en Argentina, «además de ser gratuita, evita el desarraigo de toda una familia y las dificultades que implica la barrera idiomática así como las consecuencias en la salud del niño que puede generar el viaje a otro país”.
Fuente: Télam
