Semana de la Epilepsia: alrededor de 300.000 argentinos la padecen

La epilepsia es una realidad que afecta a un gran número de argentinos, pero se encuentra en gran medida invisibilizada debido al estigma social que la rodea.

Por Dr. Daniel Cassola

Cerca de 300 mil argentinos conviven con esta condición neurológica, y aunque los avances médicos y la conciencia pública han mejorado en los últimos años, todavía persisten mitos y prejuicios que obstaculizan la vida de quienes la padecen.

Uno de los principales problemas que enfrentan las personas con epilepsia en Argentina es la falta de reconocimiento de su condición. Muchos pacientes optan por no divulgar que tienen epilepsia debido al temor a la discriminación y al desconocimiento general sobre la enfermedad. Esta falta de visibilidad puede tener consecuencias graves, ya que dificulta la capacidad de recibir asistencia adecuada en caso de una convulsión, ya sea en el entorno escolar, laboral o social.

La epilepsia es una afección neurológica que no distingue entre edades, géneros, razas o clases sociales. Aunque puede afectar a personas de cualquier grupo demográfico, se observa una mayor incidencia de crisis epilépticas en la infancia y la adolescencia tardía. Sorprendentemente, esta tendencia vuelve a aumentar después de los 65 años.

La causa de la epilepsia puede ser variada y, en la mitad de los casos, aún permanece desconocida. Sin embargo, en otros casos, se pueden identificar desencadenantes potenciales, como daño cerebral durante el embarazo o el parto, malformaciones congénitas, traumatismos craneoencefálicos graves, accidentes cerebrovasculares, infecciones cerebrales, ciertos síndromes genéticos y tumores cerebrales.

La epilepsia puede manifestarse de diferentes maneras y con diversos grados de severidad. Las crisis epilépticas son episodios en los cuales el sistema eléctrico del cerebro deja de funcionar correctamente durante un breve período de tiempo, resultando en una actividad eléctrica anormal de las neuronas.

Estas crisis pueden variar desde convulsiones notorias, en las que la persona pierde la conciencia y experimenta contracciones musculares involuntarias, hasta episodios más sutiles, como ausencias o desconexiones momentáneas del entorno. La variabilidad en los síntomas hace que la epilepsia pueda pasar desapercibida en algunos casos, lo que subraya la importancia del diagnóstico temprano.

En cuanto al tratamiento de la epilepsia, aproximadamente el 70% de los pacientes logra controlar sus crisis epilépticas mediante medicamentos anticrisis específicos. Sin embargo, cuando estos medicamentos no tienen éxito, es crucial explorar otras opciones terapéuticas. Una de estas alternativas es la terapia cetogénica, un enfoque nutricional que se basa en una dieta estricta, rica en grasas, moderada en proteínas y baja en carbohidratos. Esta dieta ha demostrado ser altamente efectiva en la reducción de las crisis epilépticas, proporcionando una esperanza renovada a aquellos cuyos síntomas no se controlan con medicamentos convencionales.

.

También te puede interesar...