Solo el 1,5% de los argentinos dona sangre de manera habitual y especialistas buscan fomentar este gesto solidario
Por Redacción Curar con Opinión
En Argentina, apenas el 1,5% de la población dona sangre de manera voluntaria y habitual, una cifra muy inferior al 8% al 10% recomendado por los organismos internacionales para garantizar el abastecimiento del sistema de salud. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada tres minutos una persona necesita una transfusión en el país, mientras que solo el 55% de las donaciones proviene de donantes voluntarios; el resto corresponde a donaciones por reposición de familiares o allegados.
Los especialistas recuerdan que donar sangre es un procedimiento seguro y que una sola donación puede beneficiar hasta a cuatro pacientes, ya que la sangre se separa en distintos componentes, como glóbulos rojos, plasma y plaquetas, utilizados según las necesidades de cada tratamiento.
Las transfusiones resultan fundamentales para personas que atraviesan cirugías, accidentes, tratamientos oncológicos, partos complicados o enfermedades que requieren transfusiones periódicas. En hospitales pediátricos, además, constituyen un recurso esencial para niños con patologías oncohematológicas, inmunodeficiencias y otras enfermedades complejas.
A diferencia de otros insumos médicos, la sangre no puede producirse de manera artificial, por lo que depende exclusivamente de la solidaridad de los donantes. Por este motivo, las autoridades sanitarias y distintas instituciones impulsan campañas para incrementar la cantidad de personas que donan de forma voluntaria y periódica, con el objetivo de asegurar la disponibilidad de este recurso indispensable para la atención médica.
