Por Redacción Curar con Opinión (21/06/16)
Un tribunal porteño dispuso que una enfermera, una médica y una empleada de limpieza del Centro de Atención Primaria de la salud de Pompeya cuenten con custodia policial en sus viviendas y un botón antipánico como medida de seguridad personal. En 2014 un hombre de nombre Juan Manuel Fuertes se presentó en el Cesac e increpó a los trabajadores con un arma para que le brinden gasas y los materiales necesarios para suturarse una de sus cejas.
Como los trabajadores denunciaron el hecho ante la justicia, Fuertes retornó al Cesac en varias oportunidades y realizó numerosas amenazas para que la denuncia sea retirada. Según expresó Vadim Mischachuk, abogado de la Asociación de Médicos Municipales, “todo está probado por los videos de las cámaras de seguridad que están en poder del tribunal”.










