Un año muy complicado para la salud pública

circular-19_CICOP_img_N_02

Por Dr. Daniel Cassola

Si había un sector de la actividad pública que no podía tolerar otro ajuste ese es el de la salud. Los hospitales públicos acarrean un deterioro de años que se manifiesta de diferentes maneras. Hay estructuras edilicias prácticamente inservibles por el deterioro, remuneraciones que obligan a los profesionales de la salud a trabajar más horas y hechos de violencia que se multiplican en las guardias y los consultorios.

La combinación de aumentos de los servicios públicos, y por lo tanto de aceleración de la inflación, más los despidos y la continuidad de los problemas de larga data del sistema de salud conforman un cuadro de situación grave para la salud pública. Y la conflictividad, como era de esperar, va en aumento.

Hoy comienza el onceavo paro de la Federación Sindical de Profesionales de la Salud (CICOP) al gobierno de María Eugenia Vidal. Será por 72 horas como la semana pasada, cuando los trabajadores instalaron una carpa blanca frente al Congreso Nacional para hacer más visible su reclamo.

El combo de devaluación e inflación han logrado, más que en otros años, que el principal reclamo sea el salarial. La provincia ofertó una paritaria en torno del 15 por ciento mientras los profesionales no se bajan del 40 por ciento. Entre la inflación del último tramo de 2015 y lo que va de 2016 incluso ese 40 puede ser poco para que el salario no pierda poder adquisitivo.

En paralelo, el sistema público de la Ciudad de Buenos Aires está funcionando a media máquina por un paro que nuclea a médicos residentes, concurrentes y enfermeros. Los residentes cobran un salario de once mil pesos y les propusieron un aumento del 14 por ciento hasta diciembre próximo. La consigna del reclamo es sencilla: “No alcanza para vivir”.

Además los médicos de planta y otros profesionales también están gestando un plan de lucha porque la paritaria que cerró Médicos Municipales con el Gobierno de la Ciudad es del 17,3 por ciento. Por ejemplo, el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez hoy está en paro por este motivo. En el interior los problemas que se manifiestan en la provincia y en la ciudad se replican.

La salud pública no podía tolerar un ajuste y no lo está haciendo. Si no se revé el rumbo de la política para la atención pública lo único que cabe esperar es la profundización de las medidas de fuerza.

.

También te puede interesar...