Un brote del virus Nipah en la India, de alta letalidad y sin cura, pone en alerta a Asia
Un brote del virus Nipah detectado en la India volvió a encender las alarmas sanitarias en Asia por tratarse de una infección poco frecuente, altamente letal y sin tratamiento específico.
Por Dr. Daniel Cassola
Las autoridades indias confirmaron dos casos en el estado oriental de Bengala Occidental y aseguraron que la situación se encuentra bajo control, aunque varios países del sudeste asiático reforzaron la vigilancia sanitaria en aeropuertos y fronteras como medida preventiva ante una eventual propagación regional.
El Ministerio de Salud de la India informó que los contagios fueron identificados en diciembre y que se activaron de inmediato los protocolos de control. En total, se rastrearon 196 contactos estrechos de los pacientes, todos los cuales fueron puestos en cuarentena y sometidos a pruebas diagnósticas. Según el reporte oficial, ninguno presentó síntomas ni resultados positivos. “La situación se monitorea de manera constante y se adoptaron todas las medidas de salud pública necesarias”, indicó la cartera sanitaria, que además desmintió versiones sobre un aumento descontrolado de infecciones.
A pesar de que no se registraron casos fuera del territorio indio, el brote generó preocupación en la región. Países como Indonesia y Tailandia intensificaron los controles en aeropuertos internacionales con escaneo térmico, declaraciones sanitarias y observación clínica de pasajeros procedentes de la India. En el aeropuerto Suvarnabhumi de Bangkok, por ejemplo, se instalaron escáneres térmicos específicos para vuelos desde Bengala Occidental y se definieron áreas especiales de estacionamiento para esas aeronaves.
Malasia también elevó su nivel de alerta y anunció el fortalecimiento de los exámenes de salud en puertos de entrada internacionales. Myanmar recomendó evitar viajes no esenciales a la región afectada e instó a quienes regresen de Bengala Occidental a consultar de inmediato si presentan síntomas dentro de los 14 días posteriores. En paralelo, reforzó los controles de fiebre, la capacidad de diagnóstico de laboratorio y el abastecimiento de insumos médicos. Vietnam y China, por su parte, pidieron extremar las medidas de seguridad alimentaria y mejorar la vigilancia epidemiológica en zonas fronterizas y centros de salud.
El virus Nipah es una enfermedad zoonótica identificada por primera vez a fines de la década de 1990. Su reservorio natural son los murciélagos frugívoros, muy comunes en el sur y sudeste de Asia, y puede transmitirse a los humanos por el consumo de alimentos contaminados, como frutas, o por el contacto con animales infectados, especialmente cerdos. La transmisión entre personas es posible, aunque limitada, y suele darse en contextos de contacto estrecho, como el cuidado de pacientes.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la tasa de letalidad del Nipah oscila entre el 40% y el 75%, lo que lo convierte en uno de los virus más mortales conocidos. Los síntomas iniciales incluyen fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares y malestar general, pero en muchos casos la enfermedad progresa rápidamente hacia complicaciones neurológicas graves, como encefalitis aguda, convulsiones y coma. No existe una vacuna ni un tratamiento antiviral aprobado, por lo que la atención médica se limita al tratamiento de soporte.
India ya ha registrado brotes esporádicos en el pasado, especialmente en Bengala Occidental y en el estado de Kerala, donde en 2018 un brote provocó al menos 17 muertes. Si bien los expertos coinciden en que el virus no muestra, por ahora, una mayor capacidad de transmisión entre humanos, la OMS lo clasifica como un patógeno prioritario por su potencial epidémico.
