Por Redacción Curar con Opinión
Un estudio realizado por el Consorcio Argentino de Cáncer Colorrectal reveló que uno de cada seis pacientes operados por esta enfermedad en hospitales del país tiene menos de 50 años, un dato que confirma el aumento de casos en personas jóvenes y plantea nuevos interrogantes sobre las estrategias de detección temprana.
La investigación, cuyos resultados fueron publicados en la revista científica The Lancet Regional Health Americas, analizó información de 1.829 pacientes mayores de 18 años que fueron sometidos a cirugía por cáncer colorrectal entre abril de 2022 y diciembre de 2023 en 32 hospitales distribuidos en diez provincias argentinas.
Del total de personas estudiadas, 282 pacientes tenían menos de 50 años, lo que equivale aproximadamente al 15% de los casos. Dentro de este grupo, el 69,5% se encontraba entre los 40 y los 49 años.
El cáncer colorrectal es un tumor maligno que se desarrolla en el colon o en el recto, las últimas secciones del intestino grueso. Si bien históricamente se ha considerado una enfermedad más frecuente en adultos mayores, los investigadores advierten que la presencia creciente en personas jóvenes desafía esa idea y abre el debate sobre la edad a partir de la cual deberían iniciarse los controles preventivos.
“El estudio refleja únicamente a quienes fueron operados y participaron del registro nacional, no a todos los casos diagnosticados en el país”, aclaró el biotecnólogo Javier Girardini, investigador del Instituto de Inmunología Clínica y Experimental de Rosario (IDICER), dependiente del Conicet y la Universidad Nacional de Rosario.
Entre los hallazgos más relevantes, los especialistas observaron que los pacientes jóvenes presentaron tumores con mayor frecuencia en el recto, mientras que en los mayores de 50 años predominaron los tumores en el colon derecho.
Además, el 18% de los menores de 50 años tenía metástasis al momento del diagnóstico, una proporción más del doble de la registrada en los pacientes de mayor edad. Los investigadores también detectaron una mayor relación ganglionar en los jóvenes —un indicador utilizado para medir la agresividad del tumor—, lo que sugiere un comportamiento más agresivo de la enfermedad en este grupo.
El trabajo incluyó el análisis de variables clínicas y demográficas como edad, sexo, índice de masa corporal, tabaquismo, enfermedades crónicas, localización del tumor, tratamientos previos y complicaciones postoperatorias. Según los resultados, en los pacientes jóvenes el sobrepeso fue frecuente, pero las enfermedades crónicas y el tabaquismo aparecieron con menor prevalencia que en los mayores de 50.
Los especialistas señalan que el aumento de casos en adultos jóvenes todavía no tiene una explicación clara. Muchos de los pacientes diagnosticados no presentan antecedentes familiares ni síndromes hereditarios, lo que dificulta identificar el riesgo de manera temprana.
El cáncer colorrectal se encuentra entre los tumores más frecuentes y es la segunda causa de muerte por cáncer en el mundo. En América Latina y el Caribe representa alrededor del 9% de los diagnósticos oncológicos, mientras que en Argentina alcanza aproximadamente el 12% de los casos.
Frente a estos datos, los investigadores sugieren analizar la posibilidad de adelantar la edad de inicio de los estudios de detección, especialmente en personas de entre 40 y 49 años sin antecedentes familiares. Sin embargo, remarcan que serán necesarios nuevos estudios que incluyan más pacientes y analicen factores sociales, ambientales y moleculares para comprender mejor las causas del incremento de casos en edades tempranas.
“En muchos casos los síntomas iniciales son poco claros, lo que retrasa la consulta médica. Los controles permiten detectar pólipos o lesiones en etapas tempranas y mejorar las posibilidades de tratamiento”, señaló Girardini.









