Buscan ampliar la presencia de medicamentos argentinos en la región a través del Fondo Rotatorio de la OPS
El Ministerio de Salud de la Nación impulsa un nuevo esquema de cooperación con la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la industria farmacéutica para que medicamentos producidos en Argentina puedan abastecer a países de la región.
Por Dr. Daniel Cassola
La iniciativa busca ampliar la participación del país en el Fondo Rotatorio de la OPS, un mecanismo regional de compras conjuntas que históricamente permitió a los Estados acceder a vacunas y otros insumos sanitarios a precios competitivos.
Hasta ahora, Argentina participaba principalmente como comprador dentro de ese sistema. Sin embargo, las autoridades sanitarias y representantes del sector farmacéutico comenzaron a analizar la posibilidad de que el país también se convierta en proveedor de productos para el resto de América Latina. En una primera etapa, la propuesta contempla la incorporación de vacunas y medicamentos de alto costo, incluidos biosimilares desarrollados por laboratorios que operan en el país.
Las conversaciones se iniciaron durante una reunión realizada en Buenos Aires en el marco de la visita del director de la OPS, Jarbas Barbosa. Del encuentro participaron autoridades del Ministerio de Salud, representantes de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) y delegados de cámaras farmacéuticas que reúnen a laboratorios nacionales e internacionales.
El Fondo Rotatorio de la OPS funciona como una plataforma regional que coordina compras conjuntas de medicamentos y vacunas para los países miembros. Este sistema permite negociar precios más favorables a partir de adquisiciones de gran volumen y, al mismo tiempo, garantizar el acceso oportuno a productos esenciales para los sistemas de salud.
Uno de los puntos centrales de la iniciativa es fortalecer el reconocimiento internacional de la ANMAT como autoridad regulatoria. La propuesta es avanzar hacia un esquema en el que los registros sanitarios emitidos por el organismo argentino puedan ser aceptados más fácilmente por otros países de la región que participan del mecanismo de compras.
De concretarse, esto simplificaría los procesos regulatorios para exportar medicamentos producidos en el país. En la práctica, permitiría que productos aprobados por la autoridad sanitaria argentina puedan incorporarse más rápidamente al catálogo de adquisiciones del Fondo Rotatorio.
Desde el sector farmacéutico destacan que la medida podría abrir nuevas oportunidades para la industria local, que cuenta con capacidades de producción desarrolladas en áreas como vacunas y medicamentos biotecnológicos. También señalan que una mayor integración regional en materia de producción podría contribuir a reducir la dependencia de proveedores extrarregionales.
La discusión incluye además la posibilidad de establecer cupos de exportación o acuerdos de provisión entre laboratorios y la OPS, con el objetivo de asegurar volúmenes estables de producción para el mercado regional.
Otro de los argumentos que impulsa esta estrategia es la necesidad de fortalecer las capacidades sanitarias de la región tras las lecciones que dejó la pandemia de COVID-19. La dependencia de cadenas globales de suministro generó dificultades en el acceso a insumos y medicamentos, lo que reforzó el interés de muchos países por desarrollar producción regional.
En este contexto, la OPS busca promover una mayor complementación entre las capacidades industriales de los países de América Latina. La idea es evitar duplicaciones innecesarias y fomentar especializaciones productivas que permitan mejorar la escala, reducir costos y asegurar el abastecimiento.
Las partes prevén continuar las conversaciones en las próximas semanas para avanzar en la definición de acuerdos específicos. Si prospera la iniciativa, Argentina podría pasar de ser principalmente un comprador dentro del Fondo Rotatorio a ocupar también un rol como proveedor regional de medicamentos.
