Miles de lágrimas para Marisol
Hay camisetas y paraguas de Talleres. Una bandera albiazul tapa un cajón de roble oscuro. Cuando la muchedumbre avanza frente a la Catedral, un grito parte al silencio en dos: “¡Fuerza Mari! Hiciste lo que pudiste…”.Con respeto y congoja, más de 500 personas despidieron ayer los restos de Marisol Oviedo, primero en la Plaza San Martín y luego en un cementerio parque camino a la localidad de Alta Gracia. La joven cordobesa de 19 años, quien padecía fibrosis quística, falleció de un paro cardiorrespiratorio el domingo a las 6, en Capital Federal, mientras esperaba un pulmón.El velorio duró 14 horas y la procesión hasta el cementerio, otras dos más. Los cordobeses despidieron ayer a una de las gemelas que fue símbolo de la lucha por el trasplante y la donación de órganos.Cuatro veces aplausos. Los restos de la melli comenzaron a ser velados el domingo a las 21.30. A pedido de ella, fue en el primer piso de la sede céntrica del Club Talleres. Hasta pasadas las 11 del día siguiente, cientos de personas se acercaron a darle el último adiós.Un total de 22 coronas florales atiborraban la improvisada sala velatoria. En letras doradas se inscribieron los nombres de la Policía, el Ministerio de Salud y cinco reparticiones de la Municipalidad. “Los Piratas Celestes de Alberdi” y la barrabrava “La Fiel” también expresaron sus condolencias, además de “Los Matadores”.El escudo de Talleres estaba estampado en la bandera que atravesaba el cajón cerrado. Con anteojos oscuros, Ernesto Oviedo (papá de las gemelas) hacía la guardia en la puerta. “Todos estamos acostumbrados a dejar a nuestros hijos en los hospitales. A esperar que los médicos hagan todo. Pero a veces uno tiene que participar. Pedir lo que necesita. Moverse. Aunque en este momento no estoy seguro de haber logrado todo lo que buscaba”, dijo.También estaba Mariana Kobal, la madre, que escondía su angustia detrás de un par de lentes oscuros. Y Maribel, con un cuello rodeado de crucifijos, medallas y rosarios.En la planta estaban Norma y Zulema, dos de las siete hermanas de Mariana Kobal. “Todavía no caemos en lo que pasó. Nosotros estuvimos con Marisol hasta último momento. Ella estaba con el respirador y traqueotomía, pero nunca pensamos que se nos iba a ir. Quizás veíamos sin ver. En el fondo creemos que nos bajó los brazos”, dijeron.Cuando pasadas las 11 comenzó la procesión, todavía llovía. Niños y viejitas acompañaron el cortejo. En silencio. Hasta que uno de los asistentes gritó: “¡Fuerza flaca!”, y la multitud estalló en aplausos.Último adiós. La procesión marchó por calle Independencia hasta 27 de Abril. El cortejo hasta el cementerio parque incluyó dos colectivos contratados por la Municipalidad de Córdoba para trasladar a familiares y amigos.“Agradezco a todos los que vinieron a dar ánimo. Y pido disculpas. Sé que todos vinieron a ver a un padre luchador. Pero se encontraron con el más cagón del mundo. Con alguien que no se animó a entrar a terapia por miedo a ver a su hija intubada”, dijo Ernesto, minutos después de llegar a destino.En Parque Azul, camino a Alta Gracia, fue el último adiós. Una madre pidió entre sollozos que la sociedad tome conciencia sobre la donación de órganos. Dijo que tenía dos hijos en lista de espera para recibir un riñón.Maribel, hasta ese momento estoica, rompió en llanto cuando se vio frente a frente con su hermana. Por última vez.A las 13.13 las correas se soltaron. Marisol, “la Kiri”, bajaba despacito. Pero a la vez subía.
“Lucharé por la donación ”Minutos después de terminado el cortejo fúnebre, Maribel Oviedo dio su último mensaje de despedida a su hermana. Y lo hizo a través de la red social Facebook. “Yo estoy acá para un propósito. Seguiré luchando para que no haya más Marisol. Y para que en este país se invierta en concientizar a la gente sobre la donación de órganos. En eso me voy a dedicar de ahora en más”.Maribel permaneció estoica ayer durante la mayor parte de la ceremonia. En el momento del entierro se quebró y fue sostenida por su mamá. En ningún momento estuvo sola y recibió múltiples muestras de afecto.“Qué decirles en este momento –escribió–. Lo único que me sale es ‘gracias’. Gracias por estar con mi flaca matadora. Yo les había dicho que la iba a traer sin oxígeno y a dar la vuelta con Talleres. Festejando el ascenso. Pero Dios quiso tener otro ángel. Sé que ella ya está mejor”.Es justamente esta joven la que más preocupa a su familia. Norma, tía de la gemela, dijo a este diario que todos los esfuerzos estarán centrados en Maribel. “Ninguna hacía nada sin consultar a la otra. Jamás se separaron. Entre todos trataremos de sacarla adelante”, dijo la tía, quien además fue su candidata a donante.
Repercusión nacionalEl ministro de Salud de la Nación, Juan Manzur, se refirió ayer a la muerte de Marisol, quien falleció esperando un trasplante bipulmonar. “Es un llamado a la conciencia de todos los ciudadanos sobre la importancia del acto de donar órganos”, dijo.“Les ruego a quienes se les presente la oportunidad de donar, que lo hagan, porque estarán optando por la mejor decisión que puede tomar un ser humano: salvarle la vida a otro”, dijo el funcionario.El año pasado hubo un total de 630 donantes reales de órganos que permitieron que 1.458 personas reciban un trasplante, cifras que representan un récord histórico a nivel nacional, según estadísticas del Instituto Nacional Central Único de Ablación e Implante (Incucai).Con estos indicadores, Argentina alcanzó una tasa de 15,7 donantes por millón de habitantes. La cifra de 1.458 personas trasplantadas durante 2012 representa un alza del 22,3 por ciento en comparación con los 1.192 de 2009.
Final inesperadoA las 6 del domingo, Marisol Oviedo sufrió un paro cardiorrespiratorio. Fue en la terapia intensiva de la Fundación Favaloro, donde esperaba por un pulmón.Estaba en lista de urgencia del Incucai. Sus restos fueron trasladadas en una ambulancia de la Provincia. A pedido de la joven, su cuerpo fue velado en la sede de Talleres.
Apostillas de una despedida Facebook. En las redes sociales siguieron lloviendo los mensajes de afecto. Nuestros lectores dejaron sus condolencias. Entre ellos, Griselda Trejo mandó fuerzas para la familia y un pedido de oración. Colectivos. En dos unidades de La Calera y Ciudad de Córdoba, familiares y amigos se trasladaron hasta el cementerio parque. Los colectivos fueron contratados por la Municipalidad de Córdoba. Flores. La sala velatoria quedó atiborrada con 22 coronas florales. Agrupaciones de hinchas como “La Fiel” y “Los Piratas Celestes de Alberdi” dejaron condolencias. También lo hizo “La Casa del Hincha”.
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