BUENOS AIRES.- En uno de sus habituales procedimientos, el último jueves, personal de Gendarmería Nacional detuvo a una mujer que viajaba en un micro por la provincia de Neuquén `transportando` 151 pastillas de éxtasis y 333 dosis de LSD desde la ciudad de Buenos Aires a San Carlos de Bariloche. El dato puede haber pasado desapercibido en la crónica diaria, pero representa la lucha cotidiana contra el tráfico de este tipo de sustancias, cuyo consumo se ha visto incrementado en los últimos años en los sectores medios y altos de la sociedad, con eje en las fiestas de música electrónica, pero también proliferando en aquellos lugares de diversión nocturna, acompañado por la ingesta de bebidas alcohólicas.
Los efectos letales de este `combo` son conocidos y suelen trascender cuando se presenten graves cuadros de intoxicación en jóvenes, ya que la mayoría de los adictos a estas `drogas duras` se ubican en las franjas etarias que van de los 18 a los 24 y entre los 25 y 34 años.
De acuerdo a las estadísticas oficiales, surgidas de los informes anuales que realiza la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (SEDRONAR), en el período que va del 2001 al 2011, el consumo de éxtasis pasó del 0,2 al 2,1 por ciento, entre aquellos que respondieron que alguna vez accedieron a algún tipo de estupefacientes.
El crecimiento es de más del 1000 por ciento, pese a que todavía aparece lejano en las cifras, en relación a la adicción a otras drogas sociales, como la cocaína, la marihuana o el paco. En el último relevamiento entre estudiantes secundarios, el 1,2 por ciento de los consultados respondió que tomó una pastilla de éxtasis y en este estudio, los varones duplican a las mujeres. `La mayor circulación de estas drogas ilegales recreativas se da en el ámbito de las fiestas, aunque, en general, aparecen relacionadas con las `raves`.
Además, en más de la mitad de los casos detectados, su ingesta viene acompañada por un excesivo consumo de alcohol, profundizando sus efectos nocivos`, señaló Graciela Ahumada, directora nacional del Observatorio de Drogas de la SEDRONAR.
`Hay un incremento del consumo de éxtasis en la población adolescente, también de jóvenes, pertenecientes a los sectores medios, medio-altos y altos de la sociedad`, reflejó la especialista, quien manifestó que `de todas maneras, en los valores de las tres últimas mediciones que se han efectuado se mantuvieron. En la encuesta entre alumnos de escuelas secundarias de todo el país, que toma en cuenta a aquellos que alguna vez consumieron drogas, en 2007 arrojó un 2,1 por ciento entre los que tomaron pastillas de éxtasis, en 2009 se elevó a un 2,6 y en 2011, volvió a ubicarse en el 2,1`.
A pesar de los distintos controles implementados por el Ministerio de Seguridad y campañas de prevención, instrumentadas por los Estados provinciales y nacional, la `circulación` de esta droga en el país `está presente`.
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