Son amigos, compañeros y también asistentes terapéuticos
Por Dr. Daniel Cassola
Hoy, 29 de abril, se celebra en Argentina el Día del Animal, en conmemoración al fallecimiento del Dr. Ignacio Lucas Albarracín, un abogado que dedicó su vida a la defensa de los derechos de los animales. Su mayor logro fue la ley nacional de protección de animales, promulgada por el Congreso Nacional en 1891.
Muchísimos argentinos tienen una mascota. Encuentran en el animal tanto compañía como afecto, sobre todo quienes viven solos. En una familia, las mascotas también pueden ser una gran compañía para los chicos, e incluso pueden oficiar de guardianes cuando nos vamos de casa.
Pero los animales también tienen un rol significativo en el área de la salud. Con el tiempo se extienden cada vez más las terapias que incluyen animales, sobre todo para personas que viven con algún grado de discapacidad.
Esto parte de la idea que la presencia de un animal produce grandes beneficios físicos y sociales en los seres humanos. Su compañía disminuye el sentimiento de soledad, ayuda a centrar la atención y estimula el ejercicio, la comunicación y el contacto emocional.
Está comprobado que la equinoterapia, o sea el tratamiento que incluye el uso de caballos, produce resultados favorables en pacientes con enfermedades neuromotoras, en aquellos que se recuperan de un ACV y en distintos trastornos que tienen que ver con el retardo madurativo como el síndrome de Down o el autismo.
Otro animal que ofrece una variedad de terapias y posibilidades de acompañamiento es el perro. Desde guía para quienes padecen alguna reducción en la visión hasta acompañantes terapéuticos para aquellos trastornos neurológicos o psicológicos que anulan la capacidad de empatía de las personas.
Por otro lado, la presencia animal dentro de las estancias y asilos para personas de la tercera edad, es muy valiosa y agradecida, pues muchas de estas personas que lamentablemente no reciben visitas de sus familiares, se ven reconfortadas por el cariño y lealtad que estos pequeños seres vivos demuestran con sinceridad. La tristeza, la depresión, la ansiedad, entre otras manifestaciones comunes dentro de estos dos lugares, pueden ser tratados y equilibrados teniendo contacto con un perro, gato u otra especie entrenada.
Hoy en el Día del Animal, es una buena oportunidad para recordar y dedicar unos minutos a todas estas criaturas que nos acompañan, nos dan afecto e incluso pueden mejorar nuestra salud.

