La historia de Charles, un deportista vanidoso de 95 años
Por Dr. Daniel Cassola
En el pasado mes de marzo el deporte mundial tuvo una nueva marca. El doctor Charles Eugster, odontólogo jubilado, recorrió los 200 metros llanos en 55 segundos y 48 centésimas, estableciendo un nuevo récord para una persona de 95 años.
Charles, que nació en 1919 en Londres y que en la actualidad vive en Suiza, es considerado el jubilado en mejor estado físico del mundo.
Según él mismo cuenta todo comenzó hace poco más de una década. Si bien siempre había llevado una vida relativamente sana y se mantenía en forma, nunca se había dedicado a la competencia deportiva. Hasta que cumplió 85 años.
Cuenta Charles que todo comenzó por vanidad. Un día se miró al espejo y no le gustó lo que vio. Para mejorar su aspecto físico se unió a un club de fisicoculturismo. Al año de comenzar a ejercitarse su cuerpo se había tonificado, y ya lucía orgulloso sus bíceps.
Diez años después de comenzado el proceso, Charles es un deportista mayor multipremiado. Quizás muchos no lo sepan pero al menos en Europa existe un circuito de competencias deportivas para adultos mayores.
En la actualidad, en las categorías para mayores de 90 Charles es quien domina las actividades de atletismo, remo y físicoculturismo. Además es el actual campeón de un decatlón para adultos mayores que se llama Sternflex.
Esta competencia consiste en diez pruebas diferentes en las que se mide la velocidad, la fuerza y la resistencia en diferentes ejercicios.
Hoy, a los 95 años, este deportista se jacta de que ya pasó más de un año de su última visita a un médico. “No lo necesito, me alcanza con una dieta balanceada y el fresco aire suizo”, dice Charles.
Además del deporte, Charles le dedica su tiempo a leer sobre fitness y envejecimiento, y periódicamente da charlas sobre el tema.
También se permite realizar una crítica sobre el sistema médico actual. Dice Charles: “En Gran Bretaña los médicos no saben tratar a las personas mayores. Permiten que sus cuerpos se deformen sin hacer nada para revertirlo. No saben nada sobre el envejecimiento”.
A los 95 años Charles continúa su rutina de 4 entrenamientos a la semana en el gimnasio. Cuando el tiempo lo permite rema en un lago que se encuentra en las cercanías de su chalet en Zurich.
No solo desafía al tiempo sino que también a la medicina. Además de desafiante y vanidoso, a los 95 años, quienes lo conocen dicen que Charles es un hombre feliz.

