Más de 60 asociaciones o sociedades médicas avalan el cobro a pacientes por fuera de la cobertura médica
El cobro de consultas por fuera de la cobertura médica se ha convertido en una realidad en Argentina, y la atención de la salud se está volviendo cada vez más costosa para la población.
Por Dr. Daniel Cassola
Esta medida ha generado una serie de discusiones y tensiones en el sistema de salud del país. Mientras algunas obras sociales y prepagas aconsejan a sus afiliados solicitar facturas o comprobantes por el pago extra, casi 50 sociedades científicas y asociaciones profesionales han respaldado la implementación de un bono no reintegrable de $6000 o más para las consultas médicas.
Esta decisión de establecer un honorario médico ético mínimo pretende abordar la creciente brecha entre lo que las coberturas médicas pagan a los profesionales y lo que se considera un pago justo por sus servicios. Según informes, la diferencia entre el pago de la cobertura y el honorario ético mínimo oscilaría entre $2000 y $3000, un monto que el paciente debe asumir como un complemento no reintegrable.
Es importante destacar que este honorario mínimo ético se actualizará cada dos meses de acuerdo con el índice de inflación, lo que busca garantizar que los médicos no se vean afectados por la erosión del poder adquisitivo debido a la inflación.
Sin embargo, es crucial aclarar que este bono no se considera un coseguro, un adicional o un copago. Los médicos y las entidades firmantes han enfatizado que esta figura no implica un incumplimiento de contratos, y las coberturas médicas no pueden deducir este monto extra de los honorarios de los profesionales.
A pesar de la confusión inicial que surgió tanto entre los pacientes como entre los médicos, las asociaciones profesionales han insistido en que ningún paciente quedará sin atención médica debido a la implementación de este bono complementario. Si un paciente no puede pagar este monto extra, aún recibirá atención médica. Las asociaciones profesionales, como lo destacaron la semana pasada los presidentes de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC) y la Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Buenos Aires (Sogiba), han reiterado con firmeza que la implementación del bono complementario para las consultas médicas no resultará en la negación de atención médica a ningún paciente.
La medida ha sido respaldada por muchas sociedades científicas y asociaciones profesionales, pero ha generado diferencias de opinión en la comunidad médica. Algunas entidades, como la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), no se han sumado a la decisión. Argumentan que la diferencia entre el honorario ético mínimo y lo que pagan las coberturas médicas debería ser asumida en su totalidad por las empresas de salud y las obras sociales, en lugar de recaer en las familias de los pacientes.
Otra discrepancia se refiere a la falta de atención al salario de los médicos que trabajan en plantilla o en guardia, tanto en el sector público como en el privado. La SAP tampoco está de acuerdo con la recomendación de no emitir factura por el bono complementario.
