Dejar de fumar: ¿una opción o sólo ilusión?

Los especialistas acuerdan que es posible lograrlo, pero para esto es necesario un acto voluntario del interesado.

Eso sí, siempre y cuando la disposición al cambio sea acompañada por un tratamiento farmacológico y de contención para poder desterrar el vicio. Algunos secretos para animarse sin desesperarse.

Expertos coinciden en que a tres semanas de dejar el tabaco, el aspecto y las sensaciones del paciente cambian notoriamente: el rostro recobra un color rozagante y cambia el gusto y el olfato.

Lo que es seguro y no merece discusión es saber que el tabaquismo todavía es la principal causa de muerte prematura en nuestro país y lo que es también importante, golpea más fuertemente a los sectores sociales más vulnerables.

A su vez, millones de personas están expuestas al humo de tabaco ajeno, teniendo un mayor riesgo de contraer enfermedades cardiovasculares y respiratorias en los adultos, e infecciones del oído y síndrome de muerte súbita en lactantes.

Guillermo Espinoza, coordinador del Programa de Control de Tabaco del Hospital Italiano porteño, explica que existen varios mitos que impiden a mucha gente tomar la decisión de abandonar el tabaco. «Son barreras que tienen los pacientes para no hacer el intento, que si al dejar de fumar van a engordar, no van a poder mover el intestino o van a estar ansiosos e irritados. Hoy la abstinencia de las primeras semanas se puede contener con tratamientos farmacológicos o técnicas conductuales».

Por lo tanto, Espinoza concluye que «se puede dejar de fumar y cada vez hay más personas que lo intentan. Hay muchos chicos que se inician en el consumo por los bajos precios pero los adultos cada vez toman más conciencia. Ya no hay tantos espacios libres para fumar y se piensa en los hijos que respiran el humo. Esto motiva a los pacientes de entre 30 y 40 años a dejar, al de 60 años le cuesta más tomar la decisión y en general espera un susto en el corazón».

El tratamiento que se ofrece en este hospital dura dos meses pero los síntomas de abstinencia alcanzan las 2 o 3 primeras semanas. «Hacer ejercicio ayuda mucho a bajar la ansiedad. En realidad cuando se deja de fumar baja la ansiedad, todos han notado mejorías. Hace 14 años que estamos en este equipo y la efectividad del programa llega al 40%, una tasa alta para una adicción», apunta.

El 31 de mayo se celebró el Día Mundial Sin Tabaco y desde los organismos internacionales aconsejaron aumentar los impuestos y precios del producto. Ante este panorama, la ONG FIC Argentina explica que los cigarrillos son cada vez más baratos.

«El aumento de impuestos y precios es la política de control de tabaco más retrasada en Argentina. Nuestra investigación muestra que en la última década, los cigarrillos se han ido abaratando progresivamente respecto del costo de vida y la industria tabacalera ha logrado mantener el consumo per cápita», señala Verónica Schoj, directora de la entidad.

Fuente: Diario Popular

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