Por Dr. Daniel Cassola
Las noticias vinculadas a las agresiones cotidianas que sufren los profesionales de la salud tanto en instituciones públicas como privadas se han hecho una moneda corriente.
Ya nadie se sorprende si golpean a una enfermera, si insultan a un médico de guardia o si rompen parte del patrimonio de los hospitales en un ataque de ira.
Lo que es igual o peor que los hechos de violencia misma es que nada suceda con posterioridad. Al parecer, en los hospitales uno puede hacer cualquier cosa sin esperar ninguna consecuencia.
Decimos esto a raíz de un noticia publicada hace algunos días que da cuenta que las agresiones que se sufren en los hospitales luego quedan impunes.
En enero del año 2012, hace ya más de dos años, el Hospital Santojanni, ubicado en el barrio porteño de Mataderos, fue el escenario de una pelea entre dos facciones de la barra del club Nueva Chicago.
Al parecer hubo una pelea en los alrededores de la cancha. Un hombre fue asesinado y varios resultaron heridos. El grupo que sufrió el asesinato de su integrante fue a buscar a los heridos que habían sido trasladados al hospital para ajusticiarlos.
Según las crónicas de aquellos días se produjo un enfrentamiento entre ambas facciones y la policía tanto dentro como fuera del hospital. El resultado, según el testimonio de los médicos, es que la guardia “fue completamente destrozada”.
Luego de producidos los hechos se identificó a varios de los partícipes y se realizaron los procesos y las denuncias correspondientes en la Justicia. Finalmente cuando llegó el juicio la fiscalía pidió cuatro años de prisión efectiva para quienes participaron en la destrucción de la guardia del hospital.
Pero los acusados, quienes estaban imputados por violación de domicilio y daños, resultaron absueltos. La Justicia Penal de la Ciudad de Buenos Aires consideró que el delito de violación de domicilio estaba prescripto porque ya pasaron más de dos años. Y además consideró que no había pruebas suficientes contra los acusados para penarlos por los daños.
En conclusión, la guardia del Hospital Santojanni resultó destrozada ocasionando onerosas pérdidas materiales y seguramente provocando un desgaste muy fuerte en su personal.
Pero nadie pagará por esos delitos. Ayer conversamos con el titular de la Federación Médica de Venezuela que nos informó sobre la situación de los profesionales en su país: ante la escalada de violencia y los magros sueldos los médicos optan por abandonar el país.
Ojalá que no tengamos que llegar a ese punto.










