Siempre habrá un médico de guardia
Por Dr. Daniel Cassola
Como todos ustedes saben mañana comienza el fin de semana largo. El primero de mayo es el Día Internacional de los Trabajadores, el feriado que celebran las organizaciones sindicales en todo el mundo.
La fecha se instauró por la huelga en Chicago producida en 1886. El reclamo era la jornada de ocho horas de trabajo, y la represión de las autoridades estadounidenses fue feroz. Por participar y organizar la movilización cinco trabajadores fueron condenados a morir en la horca. Tres de ellos eran periodistas, uno era carpintero y otro era tipógrafo.
Además varios activistas fueron condenados con durísimas sentencias a prisión con trabajos forzados. Luego de estos hechos se pasó a recordar a estos trabajadores en todo el mundo como los “Mártires de Chicago”. Finalmente a fines de aquel año 1886 los trabajadores lograron que se instaure la jornada laboral de ocho horas.
Desde aquel entonces ha transcurrido más de un siglo pero aún hay muchas reivindicaciones que los trabajadores sostienen. Nosotros nos queremos referir hoy especialmente a los médicos, trabajadores incansables, algunos de los cuales incluso mañana estarán atendiendo en las guardias de los hospitales de todo el país.
Ya desde el punto de partida ser médico es sumamente complicado. Son al menos siete años de estudio. Y desde el punto de vista del salario los médicos no están tan bien pagos como en otras épocas. Deben trabajar muchas horas, y hacer guardias extenuantes, para lograr remuneraciones acordes a su formación.
Al tema salarial hay que sumar las condiciones de trabajo. Desde distintos sectores médicos se advierte una degradación de la profesión. Los médicos ya no son respetados como antaño. Los maltratos de los pacientes son frecuentes. En el sistema público todo es más complicado ya que los hospitales se han convertido en escenarios habituales de distintos tipos de delitos.
Además los médicos sufren otros inconvenientes. En los últimos tiempos se ha generado un negocio en torno a las demandas de mala praxis, que empeora las condiciones de trabajo de todos los profesionales.
Por todos estos problemas que describimos es que hoy hacemos mención especial a los médicos. De ellos, además, todos vamos a necesitar en algún momento de nuestras vidas.
Los tiempos cambian pero hay cuestiones que permanecen inmutables. Ayer hubo y hoy hay reclamos, y reivindicaciones de los trabajadores. Y también ayer y hoy hay trabajadores que no descansan ni siquiera en su día. Siempre habrá un médico de guardia.

