Por Dr. Daniel Cassola
Desde hace tiempo hay en el PAMI un plan para dejar la mayor cantidad de funcionarios afines si finalmente se produce la retirada.
Quizás el actual interventor, Luciano Di Césare, crea que su tiempo al frente de la obra social de los jubilados ha terminado gane quien gane el ballotage que se realizará dentro de diez días.
Por eso a partir de julio se puso en marcha un plan de reforma de algunas de las estructuras internas del PAMI. Como la obra social tiene afiliados en todo el país hay 39 Unidades de Gestión Local, o UGLs, distribuidas en todo el territorio. Además la obra social cuenta con Agencias y Centros de Atención Personalizada.
Desde hace unos años se impulsaron una serie de concursos para los puestos jerárquicos en todas estas estructuras. La palabra concurso es engañosa porque las designaciones se produjeron a dedo y no en base a méritos.
Lo que se produjo es un desplazamiento del personal de carrera de la obra social en favor de quienes la gestión Di Césare quiso designar.
Esta primera movida fue impedida por el gremio de trabajadores estatales UTERA, ya que logró que la Justicia considere ilegal desplazar trabajadores y nombrar nuevos funcionarios en puestos que ya estaban cubiertos.
Pero lejos de amedrentarse el PAMI continuó promoviendo nuevas resoluciones, que son como los decretos del Poder Ejecutivo, para efectivizar esos nuevos nombramientos. Ya no hay tiempo antes de diciembre para que se traten en la Justicia los nuevos nombramientos.
Para dar una idea de cuál es el perfil político de los funcionarios que deja el PAMI en funciones vale mencionar algunos ejemplos. Al frente de la delegación Tucumán queda Miguel Albornoz, militante de La Cámpora. En La Plata también nombraron a una camporista, la abogada Érica Pinto.
También se nombró como director regional a Juan Viscelino, hombre del secretario de Justicia y ex candidato a intendente de Lanús, Julián Álvarez.
La frutilla del postre es el nombramiento del propio hermano del interventor, hablamos de Alfredo Manuel Di Césare, que fue efectivizado como jefe del Centro de Atención Personalizada de PAMI en Mendoza. Hasta hoy Alfredo se desempeñaba como martillero público en la provincia cuyana.
En total hay 197 de estos nuevos nombramientos realizados a último momento. Todos ellos formarán parte de la pesada herencia que deja la gestión Di Césare.










