Por Dr. Daniel Cassola
Cuando hay exabruptos, frases desafortunadas e incluso agresiones subidas de tono, desde el periodismo, y particularmente desde este programa, solemos ser críticos.
Por ahora todo transcurre en la normalidad de la democracia, y aunque no debería ser llamativo, nos parece una noticia importante de destacar.
Ni bien hubo una tendencia marcada en los resultados, Daniel Scioli reconoció su derrota y con un discurso moderado felicitó a su rival. Ayer, en declaraciones públicas volvió a sostener un tono de calma y dijo estar disponible para “ayudar al nuevo presidente en lo que necesite”.
Por su parte, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, también se comunicó por teléfono el domingo con su sucesor electo. Lo felicitó y coordinaron una primera conversación para hoy a la tarde en la Quinta Olivos. Es lo que corresponde.
Hasta el momento, los perdedores de la elección presidencial fueron buenos perdedores.
Pero también notamos que los ganadores supieron ganar. No hubo, al momento, ni de parte de Macri ni de los principales dirigentes del PRO agresiones ni actitudes revanchistas para con los vencidos.
Al parecer, con mucho esfuerzo y muchas contradicciones, estamos aprendiendo que en democracia a veces se gana y a veces se pierde.
En el mismo tono de moderación, Macri brindó su primera conferencia de prensa que hemos analizado largamente ayer. No hubo anuncios rimbombantes ni palabras desmedidas.
Lo más importante seguramente sea la conformación del equipo económico, que parece será descentralizado. Habrá seis funcionarios de peso en el área que conformarán una especie de gabinete dentro del gabinete. Ya se lo está mencionando como el gabinete económico.
Macri también aseguró la continuidad de los juicios por la verdad, aquellos en los que se juzga a los militares responsables de represión durante la última dictadura. En este sentido, dijo que la Justicia “tendrá independencia para actuar”.
La frase refiere tanto a estos juicios como a los casos de corrupción. Además prometió intensificar las campañas para prevenir la violencia de género.
Ninguna de estas actitudes o promesas nos aseguran un mejor porvenir. Pero si siempre hemos criticado la verborragia soez, los insultos y las agresiones de la clase política entre sí, bien vale destacar que esta vez se han comportado como la mayoría de la población espera que lo hagan.









