Es muy elevado el consumo de alcohol en Argentina
Por Dr. Daniel Cassola
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el consumo nocivo de bebidas alcohólicas es un problema de alcance mundial que pone en peligro tanto el desarrollo individual como el social.
A nivel global, causa 2,5 millones de muertes cada año y también causa daños que van más allá de la salud física y psíquica del bebedor. Una persona en estado de embriaguez puede lastimar a otros o ponerlos en peligro de sufrir accidentes de tránsito o actos de violencia, y también puede perjudicar a sus compañeros de trabajo, familiares, amigos e incluso extraños.
Particularmente en Argentina, según la misma OMS, el consumo ha aumentado de manera alarmante. En promedio, los argentinos consumen diez litros per cápita por año. Si bien está lejos de los países que lideran el ranking, Rusia y las ex naciones soviéticas, el citado consumo ubica a la Argentina por encima de la media regional y con casi el doble de ingesta promedio que el resto del mundo.
Para atacar la problemática del alcohol, la OMS sugiere un puñado de líneas generales para las políticas del área. En este sentido es fundamental regular el comercio de bebidas, sobre todo la venta a menores de edad. También se recomienda restringir la disponibilidad del alcohol. Si se vende a toda hora en todos lados, es probable que la población consuma más.
Otra cuestión trascendente tiene que ver con promulgar normas apropiadas sobre la conducción de vehículos en estado de ebriedad. En lo que refiere a los accidentes de tránsito el año no ha comenzado bien. Ya se registran más de 20 muertos en las rutas de todo el país. En Argentina muere más gente por accidentes de tránsito que a raíz de un hecho delictivo.
En lo que concierne a la vialidad no solo influye el consumo de alcohol, sino también el estado de las rutas, la señalización, y las conductas detrás del volante. Además de no beber, es muy importante respetar los límites de velocidad, realizar controles periódicos al vehículo y utilizar los cinturones de seguridad.
El último aspecto relativo al consumo de alcohol es el sanitario. Cuando el alcohol se transforma en alcoholismo, ya estamos hablando de una adicción, una patología que requiere tratamiento. También debemos contar con los recursos suficientes como para dar atención, que es dar salud, a quienes padecen esta enfermedad.
El consumo nocivo de alcohol tiene un profundo efecto perjudicial en la sociedad. Si seguimos algunos de estos consejos podremos reducir su impacto.

