Cambios en la salud: ¿Cómo se va a reformular la cobertura de las prepagas?
Se habla de planes low cost, una revisión del PMO y nuevos sistemas de compras de medicamentos e insumos.
Por Dr. Daniel Cassola
Una de las primeras reuniones de trascendencia del nuevo ministro de Salud Mario Russo fue con representantes de las prepagas, un sector que, al parecer, se apresta a vivir una transformación.
Los cuatro temas en discusión fueron el Plan Médico Obligatorio (PMO), las coberturas en discapacidad, el formato de compras de insumos y medicamentos de alto costo, y la creación de una agencia de evaluación de tecnologías sanitarias, un tema postergado durante mucho tiempo.
En el encuentro participaron el ministro Mario Russo, el Superintendente de Servicios de Salud, Enrique Chiantore, y al menos un representante de la Unión Argentina de Salud (UAS), que agrupa a unas 1.500 entidades entre cámaras y asociaciones de prepagas, sanatorios y otros prestadores.
El tema central de la reunión fue la desregulación de las cuotas y la novedad de permitir a los usuarios derivar directamente sus aportes a las prepagas, sin pasar por las obras sociales, según lo establece el decreto. Russo enfatizó la necesidad de libertad, pero con prudencia, evitando golpear económicamente a la población de manera abrupta.
Uno de los puntos destacados fue la discusión en torno al Plan Médico Obligatorio (PMO), creado en 1995, el cual ha sido objeto de críticas debido al limitado acceso y a la constante expansión de prestaciones y medicamentos. Aunque no se contempla recortar el PMO, se discutió la necesidad de rediseñar su forma de financiamiento para evitar el desfinanciamiento del sistema de salud argentino.
Otro tema relevante fue la cobertura en discapacidad, donde se cuestionó la política de «sistemas integrados» que abarcan salud, educación y transporte, generando un reclamo para trasladar responsabilidades a las áreas correspondientes y evitar la burocratización de las coberturas.
Los tratamientos y medicamentos de alto costo, conocidos como «catastróficos», también fueron abordados. Se propuso la creación de una agencia independiente para evaluar la costoefectividad de estos tratamientos y medicamentos, siguiendo el modelo de organismos como el National Institute for Health and Care Excellence (NICE) de Inglaterra.
Finalmente, se discutió la posibilidad de centralizar las compras de medicamentos de alto costo, con el objetivo de mejorar la negociación y evitar el desperdicio en el actual sistema descentralizado.
Con esta nueva libertad, las prepagas tienen la oportunidad de diseñar planes low cost, también denominados «planes parciales». Estos podrían incluir opciones específicas, como planes que se centran únicamente en la internación o en casos de cirugía. Además, se plantea la posibilidad de ofrecer planes que cubran enfermedades y tratamientos de alto costo, o, por el contrario, planes que abarquen todo excepto esos tratamientos, incluso considerando reducciones en su cobertura.
En este contexto, es probable que surjan propuestas con límites acotados de consultas y prácticas anuales, sin incluir servicios odontológicos o sin cobertura para rehabilitaciones. Estos planes más cerrados podrían ser una respuesta a la demanda de opciones más asequibles por parte de los usuarios, aunque también plantean interrogantes sobre la accesibilidad y la calidad de la atención en el sector de la salud privada en Argentina.









