Con la llegada de una intensa ola de calor pronosticada para los próximos días, el Ministerio de Salud de la Nación emite recomendaciones dirigidas a toda la población, poniendo especial énfasis en la protección de los grupos de riesgo.
Por Dr. Daniel Cassola
Según distintas previsiones metereológicas, las temperaturas mínimas en Buenos Aires y alrededores no descenderán de 22 grados en los próximos días. Además, se esperan varias jornadas con máximas por encima de los 35 grados durante, al menos, los próximos 10 días. Recién entre el jueves 8 y el viernes 9 de febrero las lluvias traerían un alivio.
Por este motivo, el Ministerio de Salud ha hecho circular una serie de recomendaciones. Estas medidas buscan prevenir posibles complicaciones relacionadas con las altas temperaturas y garantizar la salud y bienestar de todos.
Para todos:
- Hidratación constante: Beber líquidos con mayor frecuencia que lo habitual, sin esperar a sentir sed. El agua y los jugos naturales son opciones ideales.
- Amamantamiento frecuente: En el caso de madres lactantes, se recomienda realizar la lactancia de forma más regular para garantizar la hidratación tanto de la madre como del bebé.
- Evitar actividad física intensa: Durante los días de calor extremo, es aconsejable reducir o evitar la realización de ejercicio físico intenso para prevenir agotamiento y deshidratación.
- Protección solar: Evitar la exposición al sol entre las 10 y las 16 horas, período en el que la radiación ultravioleta es más intensa. En caso de estar al aire libre, utilizar protector solar, ropa adecuada y buscar sombra cuando sea posible.
- Atención médica ante síntomas: En caso de experimentar síntomas como temperatura corporal mayor a 39°C, náuseas, vómitos, mareos, desmayos, sed intensa, sequedad en la boca, sudoración excesiva, piel muy seca, dolor de estómago o cabeza, se debe buscar atención médica de inmediato.
Cuidados específicos para grupos de riesgo:
- Personas mayores: Evitar salir a la calle sin compañía durante la ola de calor y prescindir de salir al exterior en caso de sentirse mareado o muy afectado por las altas temperaturas.
- Bebés y niños: Ofrecer líquidos continuamente, preferentemente agua o jugos naturales. Vestirlos con ropa holgada, liviana, de algodón y de colores claros. Bañarlos o mojarles el cuerpo con frecuencia y evitar la exposición directa al sol entre las 10 y las 16 horas. Utilizar gorro, protector solar y mantenerlos en lugares bien ventilados.
- Bebés lactantes: Además de la lactancia frecuente, asegurarse de que la piel del bebé no esté irritada por el sudor en áreas como el cuello, pecho, axilas, pliegues del codo y la zona del pañal. A partir de los 6 meses, ofrecerles agua fresca potable y jugos de fruta natural.
Estas recomendaciones buscan prevenir posibles complicaciones derivadas de las altas temperaturas









