Día Mundial sin Tabaco: 16 % de las muertes en mayores de 35 años se relacionan con fumar
El tabaquismo es una epidemia global que tiene consecuencias devastadoras para la salud pública. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor de 8 millones de personas mueren anualmente debido a enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco.
Por Dr. Daniel Cassola
Este hábito nocivo no solo incrementa el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares y respiratorias, sino que también está estrechamente vinculado con varios tipos de cáncer, siendo el cáncer de pulmón uno de los más prevalentes a nivel mundial.
El 31 de mayo se celebra el Día Mundial Sin Tabaco, una efeméride establecida con el objetivo de educar a la población sobre los peligros del consumo de tabaco y fomentar acciones que incentiven a las personas a dejar de fumar. La nicotina, la sustancia adictiva principal en los cigarrillos, genera una dependencia física y psicológica que dificulta el abandono del hábito.
En Argentina, el Instituto de Oncología Ángel Roffo de la Universidad de Buenos Aires ha proporcionado datos alarmantes sobre la situación del tabaquismo en el país. Alrededor del 16% de las muertes en personas mayores de 35 años están relacionadas con el consumo de tabaco. Además de causar fatalidades, el tabaquismo compromete seriamente la calidad de vida a largo plazo.
La doctora Mara Bonet, médica de la Unidad Funcional de Tumores Torácicos del Instituto Roffo, explicó que «el consumo de tabaco suele causar estrechamiento de los bronquios y destrucción de los alvéolos pulmonares. Muchos fumadores padecen de bronquitis crónica y enfisema. Todos estos síntomas pueden causar enfermedades del sistema respiratorio, siendo la más grave la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)». Esta afección es una de las principales causas de muerte a nivel global.
El fundador del Instituto Roffo, Ángel Honorio Roffo, fue un pionero en la investigación sobre los efectos del tabaco. En 1910, fue el primer científico en el mundo en demostrar una relación entre el tabaco y el cáncer. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), las sustancias tóxicas presentes en los cigarrillos interactúan con el ADN de las células, lo que provoca una reproducción celular descontrolada y la formación de tumores cancerosos.
El cigarrillo no solo es la principal causa del cáncer de pulmón, sino que también afecta a las células de la laringe, faringe, boca, esófago, vejiga, riñón y páncreas. Además, aumenta el riesgo de padecer cáncer de estómago, hígado, mama, útero y leucemia.
Aunque entre 2005 y 2018 se registró una disminución del 25% en el consumo de tabaco en Argentina, un 35.6% de los hombres y un 24.6% de las mujeres siguen fumando. Este dato subraya la necesidad de continuar con campañas de concientización y educación sobre los tratamientos disponibles para dejar de fumar.
Existen diversas estrategias para abandonar el hábito de fumar, que van desde la interrupción abrupta hasta un cese más gradual. Lo esencial no es el método elegido, sino el éxito en dejar de fumar completamente. Reducir la cantidad de cigarrillos diarios no disminuye las consecuencias negativas que las sustancias tóxicas del tabaco tienen en el organismo.
El tabaquismo es una epidemia que continúa cobrando vidas y deteriorando la salud de millones de personas en todo el mundo. La conmemoración del Día Mundial Sin Tabaco nos recuerda la importancia de la educación y las acciones concretas para combatir esta adicción. Con el apoyo adecuado y una voluntad firme, es posible dejar de fumar y mejorar significativamente la calidad de vida.
