Por Redacción Curar con Opinión
Las obras sociales y prepagas están bajo el escrutinio público por la denuncia de múltiples casos en los que niegan, retacean o demoran la entrega de leches medicamentosas para bebés y niños pequeños. Estas prácticas comprometen seriamente el desarrollo y la salud de los infantes, generando potenciales consecuencias de por vida.
Las quejas frecuentes incluyen la entrega de menos latas de las necesarias, demoras en las entregas, y rechazos de cobertura sin justificación válida. «No da lo mismo que el tratamiento inicie más tarde, se interrumpa o no contemple la cantidad suficiente de alimento. Estos retrasos y faltas afectan el crecimiento y el desarrollo de los niños, poniendo en riesgo su salud a largo plazo», afirmaron desde la iniciativa Leches Medicamentosas.
Leches Medicamentosas, una organización fundada por Leandro Desplats, abogado y padre que enfrentó estos obstáculos, ofrece asesoramiento administrativo y legal para garantizar la cobertura total de estas leches por parte de obras sociales, prepagas y el Estado. Desde su creación, han resuelto más de 800 reclamos administrativos y numerosos casos judiciales.
«Los problemas más comunes que enfrentan las familias incluyen la entrega de menos latas de las necesarias, la negativa a cubrir las leches debido a la edad del bebé, y la burocracia que demora la autorización», explicó Desplats. «A menudo, se proporciona información errónea, se piden formularios incorrectos o requisitos injustificados, lo que complica aún más el acceso a estos alimentos esenciales».
La Ley de Leches Medicamentosas (n° 27.305), vigente desde 2016, establece que estas leches deben ser cubiertas al 100%, sin límite de edad y durante todo el tiempo que el médico lo indique. Sin embargo, muchas familias desconocen sus derechos y no reclaman debido a la falta de información y apoyo.
La organización Leches Medicamentosas recibe numerosas consultas a través de su sitio web e Instagram, principalmente de padres desesperados tras un diagnóstico o un rechazo inicial de cobertura. «El estrés y la frustración del proceso burocrático llevan a muchos padres a rendirse», señaló Desplats. «Nos preocupa especialmente aquellas familias que no conocen nuestra existencia y no logran solucionar su problema, quedando su hijo sin la nutrición que necesita».
En muchos casos, los abogados deben judicializar los reclamos que podrían haberse resuelto administrativamente, incrementando la inequidad en el acceso a la salud para quienes no pueden costear un abogado. «Quienes no logran la cobertura a menudo organizan rifas o adquieren latas en canales no oficiales, lo que representa un riesgo para la salud del niño debido a la falta de control sobre la procedencia y conservación del producto», advirtieron desde Leches Medicamentosas.
La organización asesora a las familias revisando su documentación, ayudándolas a entender su situación, y guiándolas en el proceso de reclamo. «Les explicamos el proceso, asistimos en la redacción de notas y los acompañamos hasta la resolución del caso», concluyeron.









