Día de la Salud Mental: el año pasado en Argentina 1 de cada 4 personas manifestó malestar
En el marco del Día Mundial de la Salud Mental, celebrado el 10 de octubre, el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (ODSA-UCA) presentó su más reciente informe titulado “Desigualdad estructural en el desarrollo humano y social (2010-2023): Esfuerzos para el bienestar frente a la persistente inestabilidad económica y social”.
Por Dr. Daniel Cassola
Este documento expone las desigualdades en los recursos psicosociales, abordando tanto las capacidades socioafectivas como los recursos cognitivos de la población. Entre los aspectos analizados, el informe profundiza en los estados afectivos y emocionales como el malestar psicológico, la infelicidad y el déficit de apoyo social estructural, todos estos indicadores del bienestar subjetivo.
Desde 2010, se ha observado un incremento sostenido en el porcentaje de personas que experimentan malestar psicológico (definido por síntomas de ansiedad y depresión sin indicar necesariamente un trastorno clínico). Los valores comenzaron en un 18,4% en 2010 y alcanzaron un 26,7% en 2023, lo que significa que 1 de cada 4 personas atraviesa este tipo de malestar.
A lo largo del periodo analizado, los niveles de infelicidad se han mantenido relativamente estables, fluctuando entre el 11% y el 14%. El mayor pico se registró en 2020 con un 14,5%, y en 2023, este indicador se mantuvo en 14,4%.
La falta de una red social sólida impacta negativamente en el bienestar subjetivo y la integración social. Este indicador mostró un descenso, pasando de un 26% en 2010 a 18,1% en 2023, lo que significa que 1 de cada 5 personas carece de una red de apoyo adecuada.
Los datos revelan que las desigualdades estructurales continúan afectando de manera desproporcionada a ciertos grupos poblacionales. Las personas de bajo nivel socioeconómico, bajo nivel educativo, hogares marginales y los residentes del Conurbano Bonaerense son quienes presentan mayores carencias en cuanto a capacidades socioafectivas. En 2023, el malestar psicológico alcanzó a aproximadamente 4 de cada 10 personas en situación de vulnerabilidad socioeconómica y pobreza.
Además, se destacan diferencias por género: las mujeres presentan mayores índices de malestar psicológico (30,5%) y carencia de red social (21%) en comparación con los hombres. En cuanto a la edad, el malestar psicológico fue más prevalente en personas de 35 a 59 años (30,9%), mientras que el sentimiento de infelicidad y la falta de red social fueron más comunes en los adultos mayores.
El informe también analizó la evolución de los recursos cognitivos, como las estrategias de afrontamiento negativo, la creencia de control externo y el déficit de proyectos personales.
- Afrontamiento negativo/evitativo: Este tipo de afrontamiento, caracterizado por una actitud pasiva ante las adversidades, afectó a 2 de cada 10 personas. Si bien en 2012 el uso de estas estrategias alcanzó su punto máximo (26,5%), en 2023 descendió a 19,9%.
- Creencia de control externo: Esta creencia, que asocia el destino a los eventos de la vida, se ha mantenido relativamente estable, con una leve reducción en 2023 (21,5%).
- Déficit de proyectos personales: La incapacidad para planificar o visualizar metas también fue un problema significativo, afectando al 14% de la población en 2023. Esta tendencia ha mostrado una estabilidad desde 2017.
El estudio de la ODSA-UCA refleja la persistente desigualdad estructural que afecta el bienestar psicológico y social de la población argentina. Los grupos más vulnerables, como los pobres por ingresos, personas con bajo nivel educativo y residentes de áreas marginales, siguen siendo los más perjudicados, destacando la influencia del contexto socioeconómico en la salud mental.
El informe señala que, aunque las brechas sociales en términos de malestar psicológico y apoyo social han disminuido, los niveles generales de malestar han aumentado, afectando incluso a personas de estratos socioeconómicos más favorecidos. Esto subraya el impacto generalizado de la inestabilidad económica y social en el bienestar psicosocial de la población argentina.
