Alerta sanitaria por sarampión: los casos se quintuplican en América y crece la preocupación en Argentina
Por Redacción Curar con Opinión
Un brote de sarampión de carácter altamente contagioso encendió las alarmas en toda América, con un aumento exponencial de casos confirmados en lo que va de 2025. Según datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), los contagios pasaron de 91 a 507 respecto al mismo período del año pasado, lo que representa un incremento cinco veces mayor. El resurgimiento del virus, que se creía erradicado en gran parte del continente desde comienzos del siglo, afecta tanto a países del norte como Estados Unidos y Canadá, como a naciones del sur, entre ellas Argentina.
El aumento de los casos coincide con una preocupante baja en las tasas de vacunación, lo que debilita el efecto de inmunidad colectiva y favorece la propagación de esta enfermedad, considerada una de las más infecciosas del mundo. En ciudades como Washington DC, donde apenas el 92% de los niños en edad preescolar están vacunados —por debajo del umbral del 95% recomendado para evitar brotes—, ya se han registrado contagios. En Maryland, Texas y Nuevo México también se reportaron casos recientemente, incluyendo uno en un aeropuerto internacional, lo que eleva el riesgo de diseminación.
En Argentina, donde el sarampión había sido eliminado hace 25 años, el virus reapareció a finales de enero con más de una docena de casos confirmados desde entonces. Las regiones más afectadas, como Río Negro y Neuquén, presentan serias dificultades para alcanzar los niveles de cobertura vacunatoria necesarios. En estas provincias, niños menores de un año y personas gestantes se encuentran entre los grupos más vulnerables debido a la falta de dosis o al incumplimiento de esquemas de vacunación.
Los datos oficiales del sistema Nomivac-SISA muestran que más de 90.000 bebés no recibieron su primera dosis de la vacuna triple viral —que protege contra sarampión, rubéola y paperas— y que más de 370.000 niños en edad escolar no completaron el esquema obligatorio, lo que deja a la población con una cobertura del 81% para la primera dosis y apenas un 55% para la segunda. Esto está muy por debajo del estándar internacional del 95% recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
Frente a esta situación, el Ministerio de Salud de la Nación dispuso la aplicación de dosis adicionales de la vacuna doble viral a niños entre 6 meses y 4 años en zonas de alto riesgo, y exige a quienes hayan tenido contacto con casos sospechosos que acrediten haber recibido las dos dosis correspondientes. A la par, se inició una compra de emergencia de 500.000 dosis a través de la OPS, mientras se intenta reasignar las 280.000 vacunas disponibles en los depósitos provinciales.
El infectólogo Hugo Pizzi fue tajante al explicar el fenómeno: “El brote de sarampión es porque no nos vacunamos. Si yo vengo contaminado, pero todos los que están alrededor están vacunados, el virus no progresa. Pero si no lo están, empieza a expandirse”. La transmisión del sarampión es tan efectiva que puede contagiar a nueve de cada diez personas no inmunizadas que estén expuestas al virus, por lo que el peligro se intensifica en zonas urbanas densamente pobladas, como la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense.









