Alerta Sanitaria: El sarampión se dispara en América con un aumento de casos sin precedentes
La región de las Américas enfrenta un preocupante retroceso en la lucha contra el sarampión, una enfermedad que parecía casi erradicada hace apenas unos años. Según datos actualizados por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) durante la Semana de la Vacunación en América, el número de casos reportados en lo que va de 2025 es más de diez veces superior al registrado durante el mismo período del año pasado.
Por Dr. Daniel Cassola
Actualmente, se contabilizan 2313 casos distribuidos en seis países, incluyendo la Argentina, contrastando fuertemente con los apenas 215 casos informados en toda la región en 2024. Este alarmante incremento en los contagios no solo genera inquietud entre las autoridades sanitarias, sino que también revive temores respecto a brotes de enfermedades que ya se consideraban controladas. La situación es tan crítica que ya se registraron tres muertes confirmadas por sarampión, con un cuarto caso aún bajo investigación, lo que subraya la gravedad del momento.
Durante una conferencia de prensa, Jarbas Barbosa, director de la OPS, subrayó la urgencia de reforzar los esquemas de vacunación. “No puede ser que hayamos tenido tres muertes por sarampión cuando contamos con una medida de prevención accesible, como la vacuna”, afirmó, instando a los gobiernos y a la sociedad civil a no bajar la guardia. La vacunación oportuna y la detección temprana de los contagios son, en este contexto, las principales armas para contener la propagación del virus.
En la Argentina, los datos del Ministerio de Salud revelan que hasta mediados de abril ya se habían confirmado 21 casos de sarampión, concentrados en la ciudad de Buenos Aires y en distintas localidades del conurbano bonaerense. De estos, diez se encuentran en la Capital Federal, mientras que los once restantes se distribuyen en siete partidos del Gran Buenos Aires. Aunque el brote se originó a partir de dos casos importados de Rusia detectados en el barrio porteño de Palermo, preocupa que ya se hayan producido nueve contagios por transmisión comunitaria, lo que indica que el virus circula activamente en el país.
Ante esta situación, se inició una campaña de vacunación focalizada en el área metropolitana de Buenos Aires. Esta estrategia contempla la aplicación de una “dosis cero” de la vacuna doble viral —que protege contra sarampión y rubéola— para niños de entre seis y once meses, además de reforzar las dosis correspondientes del calendario de vacunación. En la actualidad, los esquemas nacionales prevén la administración de la vacuna triple viral (contra sarampión, rubéola y paperas) en dos oportunidades: la primera a los doce meses y la segunda a los cinco años, previo al ingreso escolar.
Los especialistas enfatizan que, pese a la disponibilidad de vacunas seguras y eficaces, la disminución en las tasas de inmunización observada en los últimos años ha abierto brechas preocupantes en la protección colectiva. El fenómeno, que no es exclusivo de la Argentina, se repite en varios países de la región y responde a múltiples factores, como la desinformación, la complacencia pospandémica y las barreras de acceso a los servicios de salud.
El director de la OPS advirtió también sobre la expansión global del sarampión, señalando que América no es una excepción en el escenario actual. De allí la importancia de fortalecer la vigilancia epidemiológica y garantizar que toda la población susceptible reciba las vacunas correspondientes. Barbosa recordó que el sarampión es una de las enfermedades más contagiosas que existen y que basta con un pequeño descenso en los niveles de cobertura vacunal para facilitar la aparición de brotes.
En este contexto, se espera que en los próximos días el Ministerio de Salud de la Nación publique una nueva actualización epidemiológica que permitirá dimensionar mejor la evolución del brote en la Argentina. Mientras tanto, los especialistas reiteran que la vacunación sigue siendo la herramienta más poderosa para frenar el avance del sarampión y evitar que se convierta nuevamente en una amenaza a gran escala.
