Argentina reafirma en la ONU la necesidad de políticas sanitarias basadas en evidencia científica

En el marco de la 80ª Asamblea General de las Naciones Unidas, el ministro de Salud de la Nación, Mario Lugones, delineó la postura que la Argentina decidió sostener frente a la comunidad internacional en torno a la formulación de políticas de salud.

Por Dr. Daniel Cassola

Su intervención se dio en la Reunión de Alto Nivel sobre Enfermedades No Transmisibles y Salud Mental, un espacio clave para debatir los desafíos globales en torno a la prevención y tratamiento de patologías que, según la Organización Mundial de la Salud, representan hoy una de las principales causas de mortalidad en el mundo.

Durante su discurso, Lugones explicó que la Argentina ha comenzado a transitar un cambio de paradigma que busca dejar atrás un modelo centrado exclusivamente en reparar el daño causado por la enfermedad para pasar a uno en el que la prevención, la evidencia científica y la libertad clínica se conviertan en los pilares fundamentales. “No hay salud sin verdad científica, no hay confianza sin transparencia y no hay política sanitaria legítima si no se pone al paciente en el centro”, subrayó el ministro, al remarcar que el nuevo rumbo sanitario no solo se apoya en principios técnicos, sino también en una ética que prioriza a las personas por encima de cualquier otro interés.

Ese viraje implica revisar prácticas arraigadas en el sistema de salud y en la propia industria alimentaria. Lugones destacó, por ejemplo, que la Argentina ya inició procesos de evaluación de los aditivos y colorantes utilizados en la producción de alimentos, con el objetivo de reducir la incidencia de enfermedades vinculadas a la alimentación. Se trata de un enfoque que busca anticiparse a la aparición de problemas sanitarios mediante regulaciones respaldadas por datos abiertos, ensayos clínicos y evidencia replicable, alejándose de medidas improvisadas o basadas en consensos meramente políticos.

En este sentido, la intervención estuvo marcada por una fuerte crítica al borrador de la declaración política que se presentó en el encuentro. El ministro fue tajante al señalar que dicho documento incorporaba temas que, en su criterio, no guardaban relación directa con el objeto de la reunión y desviaban la atención del eje sanitario. Lugones mencionó de manera explícita la inclusión de referencias a la Agenda 2030, al cambio climático y a la perspectiva de género como componentes que, aunque relevantes en otros foros, no correspondían a una discusión sobre enfermedades no transmisibles y salud mental.

“Solo apoyaremos una declaración estrictamente técnica, libre de condicionamientos ideológicos y respetuosa de la soberanía de los Estados”, afirmó, alineando su postura con la que previamente había expresado el secretario de Salud de Estados Unidos, Robert Kennedy Jr.

La estrategia comunicada por el gobierno argentino no implica un rechazo a la cooperación internacional, sino más bien un replanteo de sus términos. Lugones insistió en que la Argentina cree en la necesidad de construir un trabajo mancomunado con otros países, pero que esa cooperación debe ser “moderna, libre, transparente y basada en evidencia”, sin ataduras a consignas globales que puedan restar foco a los problemas concretos. “La Argentina ya empezó este camino. Y confiamos en que otras naciones libres van a sumarse a este nuevo paradigma, donde el paciente esté primero y la salud no sea rehén de intereses políticos”, concluyó.

Además de su intervención en la reunión principal, la agenda del ministro en Nueva York incluyó la participación en varios eventos paralelos que reafirmaron la importancia del rol argentino en los debates internacionales. Entre ellos, se destacó su presencia en el encuentro titulado “Revolucionar la atención de las Enfermedades No Transmisibles (ENT): ampliar el acceso mediante la Atención Primaria de la Salud”, organizado por la Organización Panamericana de la Salud junto con Arabia Saudita y México. Allí, la Argentina compartió experiencias sobre cómo fortalecer los sistemas de atención primaria como una vía efectiva para llegar a las poblaciones más vulnerables y reducir la carga de enfermedades crónicas.

Lugones también asistió a la mesa redonda “Cada minuto cuenta: acelerar la respuesta mundial a las ENT mediante la acción urgente sobre los ACV”, donde se abordó la necesidad de implementar políticas inmediatas para disminuir los índices de accidentes cerebrovasculares. Finalmente, formó parte de un desayuno de trabajo sobre multilateralismo en salud que reunió a representantes de distintos países con el fin de explorar nuevas formas de colaboración en un escenario internacional cada vez más complejo.

Argentina busca ser protagonista en la definición de un nuevo paradigma de salud, en el que la prevención, la evidencia y la transparencia se conviertan en las herramientas centrales para enfrentar los desafíos de este siglo.

También te podría gustar...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *