Por Redacción Curar con Opinión
El último Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) incluyó el segundo informe sobre vigilancia de enteropatógenos virales en aguas residuales del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), una estrategia que permite anticipar la circulación de virus en la población incluso antes de que se registren casos clínicos.
El monitoreo es llevado adelante por el Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas (INEI) de la ANLIS Malbrán en conjunto con Agua y Saneamientos Argentinos (AySA), y se posiciona como una herramienta de alerta temprana para detectar eventos sanitarios en grandes centros urbanos.
Entre febrero de 2024 y noviembre de 2025 se analizaron 258 muestras provenientes de cinco plantas depuradoras que cubren la Ciudad de Buenos Aires y distintos municipios del conurbano bonaerense: Norte, Hurlingham, Sudoeste, El Jagüel y Berazategui.
Uno de los principales resultados del informe es que no se detectó la presencia de poliovirus en las muestras analizadas. Este dato se alinea con los resultados de la vigilancia clínica de parálisis aguda flácida, que tampoco identificó el virus en más de 400 muestras fecales estudiadas. Ambos indicadores refuerzan el estatus de Argentina como país libre de polio.
En paralelo, el estudio confirmó la circulación sostenida de enterovirus no poliomielíticos (EVNP). Estos virus fueron detectados en el 49% de las muestras, con la identificación de 12 tipos diferentes. Los más frecuentes fueron Echovirus 11 y Echovirus 7, aunque también se registró la presencia de Echovirus 30, asociado a brotes de meningitis viral.









