Detección temprana: quiénes deberían controlarse para prevenir el cáncer de pulmón
Por Redacción Curar con Opinión
Aunque el tabaquismo continúa siendo el principal factor de riesgo para desarrollar cáncer de pulmón, entre el 10% y el 20% de los casos se diagnostica en personas que nunca fumaron. Además, la enfermedad suele avanzar de manera silenciosa durante años, por lo que identificar a las personas con mayor riesgo y realizar controles periódicos resulta clave para aumentar las posibilidades de un diagnóstico precoz y un tratamiento exitoso.
La Dra. Roxana Mariela Godoy, especialista en Neumonología de DIM Centros de Salud, explicó que, además del consumo de tabaco, existen otros factores que incrementan el riesgo de desarrollar este tumor. Entre ellos se encuentran la exposición al humo de segunda mano, el contacto laboral con sustancias como asbesto, arsénico, cromo, níquel, cadmio y gases de escape de motores diésel, la contaminación ambiental, la radioterapia sobre el tórax, enfermedades pulmonares crónicas como la EPOC y la fibrosis pulmonar, además de determinados factores genéticos.
En el caso de las personas que dejaron de fumar, la especialista remarcó que el riesgo no desaparece por completo. Por ese motivo, recomienda realizar controles anuales, ya que la probabilidad de desarrollar la enfermedad continúa siendo superior a la de quienes nunca fumaron.
Las guías actuales aconsejan que las personas de 50 años o más con un antecedente de tabaquismo superior a 30 paquetes-año se sometan a una tomografía computada de tórax de baja dosis una vez por año. Este estudio permite detectar lesiones en etapas tempranas, incluso antes de que aparezcan síntomas.
Cuando el cáncer de pulmón produce manifestaciones clínicas, generalmente la enfermedad ya se encuentra en fases avanzadas. Los principales signos de alarma son falta de aire, dolor en el pecho, tos con sangre y pérdida de peso involuntaria, situaciones que requieren una consulta médica inmediata.
En cuanto al tratamiento, la cirugía continúa siendo la principal alternativa con intención curativa cuando el tumor se detecta de forma precoz. En los últimos años, los avances en diagnóstico por imágenes también mejoraron la evaluación de la enfermedad. En pacientes con diagnóstico confirmado, estudios como el PET/CT digital permiten determinar con mayor precisión la extensión del tumor, colaborar en su estadificación y monitorear la respuesta a los tratamientos, facilitando decisiones terapéuticas más precisas y personalizadas.
