Advierten que 4 de cada 10 personas pueden sufrir lesiones digestivas por el uso de antiinflamatorios

La Sociedad Argentina de Gastroenterología (SAGE) ha emitido una alerta sobre los riesgos asociados al consumo de medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINES), como el ibuprofeno, el diclofenac, el naproxeno y la aspirina.

Por Dr. Daniel Cassola

Según la organización, cuatro de cada diez personas que utilizan este tipo de fármacos pueden desarrollar lesiones digestivas. Ante esta preocupante estadística, la SAGE publicó una guía dirigida tanto a profesionales de la salud como al público general, con el objetivo de promover su uso adecuado.

Los AINES son medicamentos ampliamente utilizados para aliviar el dolor, reducir la inflamación y bajar la fiebre. Son efectivos en casos de dolor moderado a severo, como dolores dentales, menstruales o articulares, y también en condiciones inflamatorias como la artritis.

Sin embargo, estos medicamentos no están exentos de riesgos. La doctora Florencia Dulcich, jefa de la sección de esófago y estómago del Hospital de Gastroenterología Carlos Udaondo en Buenos Aires, destacó que el uso incorrecto o prolongado de los AINES puede llevar a efectos adversos graves, especialmente a nivel gastrointestinal.

El uso inadecuado incluye situaciones como la automedicación para dolores no diagnosticados, lo que puede enmascarar enfermedades graves como úlceras o apendicitis. También se observa el uso prolongado sin supervisión, donde, por ejemplo, tomar aspirina diariamente para molestias leves incrementa el riesgo de sangrado gastrointestinal. Otro caso es el consumo de AINES por personas con contraindicaciones, como aquellos con antecedentes de úlceras, insuficiencia renal o enfermedades cardíacas, quienes no deben utilizar estos medicamentos sin aprobación médica.

La automedicación y el uso inadecuado pueden causar una amplia variedad de efectos secundarios. A nivel gastrointestinal, las complicaciones incluyen úlceras gástricas y duodenales, con riesgos de sangrado, perforación u obstrucción intestinal. Hasta el 50% de los pacientes con complicaciones graves no presentan síntomas previos, lo que dificulta el diagnóstico temprano. Las lesiones también pueden extenderse al intestino delgado y colon, manifestándose como erosiones o úlceras en una proporción significativa de usuarios crónicos.

Además, los AINES pueden aumentar el riesgo de infarto de miocardio y otros eventos cardiovasculares, particularmente en pacientes con antecedentes cardíacos. También existen riesgos renales, como la disminución de la función renal, hipertensión y retención de sodio en personas vulnerables.

Según Dulcich, las personas con mayor riesgo de sufrir efectos adversos incluyen a los mayores de 65 años, pacientes con antecedentes de úlceras gastro-duodenales, usuarios de altas dosis de AINES o de más de un tipo simultáneamente, y aquellos que reciben tratamiento conjunto con corticoides.

La guía de la SAGE subraya la importancia de una evaluación médica antes de iniciar un tratamiento con AINES. «Se debería considerar que la automedicación o el uso inapropiado de los AINES pueden generar complicaciones graves, desde úlceras hasta eventos cardiovasculares, que ponen en peligro la vida», afirmó el doctor Edgardo Smecuol, gastroenterólogo del Hospital Udaondo.

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